miércoles, 23 de noviembre de 2011

acerca de irrelevancias otras cosas más

las mujeres, que siempre hablan de la igualdad de los derechos y de su equidad en el protagonismo del desarrollo del mundo a la del hombre, no hablan más que desde su propio complejo. en las combis esperan queles den el asiento y donde sea siempre deben sacar ventaja, el hombre desfalca sus bolsillos intentando meterse un polvo. depende de la ciudad donde estés, porque si es en el brasil pues la cosa es diferentes; las locas se te acercan y te plantean la situación, no se hacen bolas. donde vivo no es así, el bolsillo se desfalca, pero bueno de eso uno no se queja tanto, porque la verdad es que vale la pena meterse un buen polvo. las mujeres son lo más bello que hay en el planeta, y es por eso que detesto tanto a los maricones, porque ellos rechazan esa bendición del universo. y es ilegible que las mujeres se lleven tan bien con ellos, quienes en realidad rechazan su belleza, y que además terminen siendo confidentes y que dejen que las toqueteen y toda la cuestión. las mujeres toleran todo tipo de cosas.. cuando se enamoran. antes no, pero si cuando te conocen desconocen quien realmente eras estás llevando bien la onda, ya que ahí sí discreparán con cualquier csa y como no hay lazo no les interesará irse, pero cuando se enamoran... mierda, no se van! no importa que hayan descubierto que tu vida es la puta mierda, que eres un drogadicto compulsivo, que padeces de cambios anímicos brutales, que además eres adicto a la pornografía y que no la puedas dejar de ver así ella se preocupe en que no te quede nada de leche y que tienes una conducta de mierda, que eres intolerante e insoportable y que eres lo peor que le has pasado en su vida... pero no se irán. ténganlo por seguro.

solo existe lo que se piensa. una vez que se apaga el pensamiento desaparece todo lo demás. cerebro es el dios, el que concibe la realidad. realidad que es independiente en cada uno de nosotros porque no todos los cerebros son iguales, son autónomos y únicos. es así que el concepto de realidad es una falasía. la realidad no existe como concepto universal. lo que tu ves y crees es parte tuya propia, pero no tienes ni la más mínima idea de cómo se concibe el mundo frente a los ojos de otro ni como su cerebro recepciona, concive y transforma la realidad. tal vez todos seamos perros y creemos que somos humanos. somo animales al fin y al cabo, de todas maneras. pero entonces ese dios del que todos hablan, y al que los cristianos hasta le escribieron una biblia que relata los hechos más magníficos, insólitos y acreíbles más aceptados y atribuidos como reales (en una muestra de locura y falta de criterio colectiva alarmante) por la sociedad, está efectivamente como todas las religiones afirman dentro de nosotros mismos, pero no se trata de algo impalpable y no comprobable como el alma, si que está dentro de nuestra propia cabeza y se trata del cerebro. métete un disparo a la cabeza y verás como se apaga tanto tiempo de pensamiento, que fue infructífero, porque todas los cuestionamientos acerca de dios, de la vida, del universo, de las mujeres, de los marcianos, se disiparán en menos de unos segundos y ya no habrá nada. dios, el universo, las mujeres, los pensamientos, todo, absolutamente todo, se habrá ido al carajo.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Preliminares a la madrugada

Empecé a fumar huiros a los 17 años, el verano adyacente al último bimestre en el cole. Una buena edad. La conexión que se creó desde el primer instante fue tan fuerte que hasta el día de hoy no me puedo despegar (o no puedo dejar de despegar). Esta noche intenté no fumar, pues. Solo fumo de noches. El día lo tengo ocupado y aunque desee fumar debido al sol inspirador que salió, o porque hace frío y hay que estar más cálido, o porque se acabó la semana de clases, o porque son las 4.20, o por tantos otros motivos que se prestan fácilmente para echarle un porro, me abstengo de hacerlo y espero hasta caída la noche y finalizadas las responsabilidades. El resultado es que ya es muy tarde, que debí estar dormido hace 3 horas (como mínimo) y que ya estoy a 4 horas (que se perfilan a ser más) de mis clases. Pocas son las ocasiones que cuestiono mi hábito de fumar, y cuando sucede la respuesta es que no puedo evadirquien realmente soy: un fumeque. Es, tal vez, ya mi naturaleza. Platicaba con un amigo por el internet (hábito moderno) y le contaba que no podía dormir, que no había fumado, me dijo que yo era bien fumón. Es que sí, me gusta echarme mis petardos. No le encuentro problema a ello, pero también me gustaría sentir qué es estar lúcido por un momento. Porque cuando ya fumas a un ritmo, así dejes de fumar un par de días todavía te vas a sentir semi colocado. La limpia debe ser, por lo menos, de una semana. Recién ahí ves los cambios. Y es que las demás personas verán el mundo de la misma manera que yo? Así se ve realmente el mundo? Como yo lo percibo? Creo, también (esto es una sospecha), que ya no lo vovlveré a ver cómo lo veía hasta antes de ese primer toque la madrugada después de varias cervezas con los amigos e intentos infructíferos por darme de fumar por uno de ellos, porque ya tengo un nuevo sistema de realidad instalado, porque la puerta de la percepción (disculpen que lo deba llamar de la misma manera que Huxley) ya fue abierta. No es desagradable de ninguna manera haber empezado a percibir tantas cosas. Yo me siento contento fumando. Termina el día y ah qué rico: ¡Un porro!! Vaya consuelo el de los hombres... Es que ya esto es más que un lazo, una relación, es... indescriptible. Diversos manifiestos a favor de la hierba circulan por la red. Ahora súmenle este. Entre mis brazos la sueño y echando humo en una hamaca con el cabello lleno de canas y la piel arrugada me veo. Debo decir que me cansé hace un rato de dar tantas vueltas en la cama, cuando la solución era tan simple, así que salí del cuarto y en la cocina me metí unos toques en pipa. Y es que no había motivo para haber generado toda esta situción, cuando ya se sabe que me gusta fumar mi marihuana y que llevó días sin dejar de fumarla. Algún problema?? Qué corra por derecha... jaja...



viernes, 7 de octubre de 2011

...


UNA NOCHE DE LUJO SE VIVIÓ EN LIMA, CON UNA FIESTA PÚBLICA PERO QUE TERMINÓ SIENDO CASI PRIVADA, EN UN LOCAL CON POCAS PERSONAS, TODOS CONOCIDOS Y CON NO MÁS DE DOS GRADOS DE SEPARACIÓN. TROY PIERCE EN LAS TORNAS, SUMIENDO EN UN VIAJE PSICODÉLICO, MENTAL Y MINAMALÓN TECHNOSO, CON SONIDOS DESCONCERTANTES Y ESTRIDENTES. VISIONES SURREALES EN LOS SERVICIOS HIGIÉNICOS (EL ENCUENTRO FRONTAL CON EL INODORO Y LA PARED, AISLADOS DE LA MÚSICA Y LOS ESTÍMULOS... LA MENTE VUELA...MIDIRASIS). NUEVAMENTE AFUERTA, EL VIAJE CONTINÚA...

domingo, 2 de octubre de 2011


Basura en la ciudad un alma despistada y confundida, atosigada de la complacencia y en búsqueda de vértigo y fango.

jueves, 19 de mayo de 2011

gracias amigos hasta pronto

hoy, esta madrugada, hace unos minutos, abrí mi blog, este blog, su blog, y fue después de mucho tiempo. me dio algo de nostalgia, tanta así que no pude ni deslizarme para evitar seguir viendo las notas. no quise leerlas, tampoco. ni ver los dibujos. es que esto, verdaderamente, me doy cuenta que significa mucho para mí. y no lo veía desde ese punto de vista, lo tomaba como una banalidad, desmerecía su sentido, me ufanaba de superior a esa etapa. es falso. soy una continuación de esa etapa, un producto de esta. de miles de sucesos que acaecieron y que dejaron su huella, la cual permanecé ahí, en el fondo, donde no se baja muy a seguido. no he pensado en las circunstancias que generaron las deformaciones ficcticias plasmadas, pienso muy globalmente en la época esa, sin entrar en detalles. me da nostalgia entonces qué? mi yo/yos de tal pasado. es por eso tal vez que ya no puedo escribir: porque pertenece al pasado. un capítulo ya cerrado. está presente, sí, pero en el fondo-donde-no-se-baja-muy-seguido. descarto totalmente producir algún texto más para este blog. dicto su final. the lonely end. no sin antes agradecer a todos ustedes, por prestarme atención, y hacerme sentir por momentos como un escritor amateur (nada más y nada menos). mi vida corre otro rumbo, y estoy seguro que me volverán a leer, pero no sabrán quién soy, y verán al pie de página mi nombre real, o el seudónimo del momento (vagabundo ya dejo de ser hace tiempo) y sólo los más hábiles y meticulosos me identificarán, quizá por el tono de mis letras, tal vez el sesgo en los temas, ya ustedes sabrán. muchas gracias, amigos.

lunes, 21 de marzo de 2011

Viajando viajando


Viajar es muy útil, hace trabajar la imaginación. El resto
no son sino decepciones y fatigas. Nuestro viaje es por entero
imaginario. A eso debe su fuerza.
Va de la vida a la muerte. Hombres, animales, ciudades y
cosas, todo es imaginado. Es una novela, una simple historia
ficticia. Lo dice Littré, que nunca se equivoca.
Y, además, que todo el mundo puede hacer igual. Basta
con cerrar los ojos.
Está del otro lado de la vida.

Celine



miércoles, 1 de diciembre de 2010

La tierra prometida

Estoy cogiendo muerte. Dolor de estómago, dolor de cabeza, ligereza del cuerpo, vértigo, náuseas. Me sugieren vaya al baño y vomite o induzca al vómito, pero de hacer lo que me dicen echaría a la basura los tres vasos de mescalina que me he tomado. Hay cosas que pesan, que duelen, y desprenderse del dolor de ser un humano para convertirse en un monstruo trae otros dolores, en este caso, afortunadamente, corporales y no espirituales. ¿Qué prefieres, padecer del alma o padecer del cuerpo? Yo prefiero lo segundo. Lobsang Rampa dice que los viajes espirituales se inducen con la mescalina, no obtante no es la manera apropiada de hacerlo, y causa, entonces, hoyos en los chacras, así se desequilibra la mente-cuerpo. A mí no me interesa, en mi hoja de vida llevo cuatro años experimentando con psicodélicos fuertes, primordialmente con MDMA, LSD-25, mescalina y psicobilina, además de otras sustancias más ligeras y a la vez más perniciosas, como el floripondio, viaje del cual regresé con fortuna vivo y con fortuna con mi vista intacta. O eso es lo que pienso... Combato el dolor que sufre mi organismo, blanqueo la mente, cierro los ojos y me teletransporto por caminos ágiles y rápidos que siguen caminos sin rumbo aparente. El cuerpo hace lo suyo, y arremece... bebo agua, fumo cigarrillos, por el momento no deseo THC -milagrosamente- temo que empeore la situación. Mis compañeros están preocupados, aparentemente me debato entre la vida y la muerte, y esta es la batalla entre ambos que más reñida está. Los veo difusamente, en derredor mío, cogiéndose el rostro de preocupación, bebiendo ellos también agua y fumando cigarros. Comentan mi situación, o eso creo, puesto que no los ecucho muy bien. Uno de ellos me acerca un falso de cocaína, mas lo rechazo; nunca ha sido lo mío, por lo tanto no tiene por qué serlo. Lo único que me sanaría es... entonces mi visión se aparte de los miles de túneles interconectados que recorro a toda velocidad y visualizo una planta de marihuana en lo más alto del cielo, en la cúspide de este y otros universos. Esa es la salida, la madre me está llamando. Pido un porro, exigo un porro. Me alcanzan el que ellos están fumando, doy un par de caladas y siento el humo expandirse por mi cabeza, la neblina verde apoderarse de mí. Es ahí cuando la imagen de la marihuana se hace más lejana, casi inalcanzable, y es ahí también cuando siento mi cuerpo desprenderse de mi alma, y esta elevarse sobre mi yo-física y volar. Con los brazos extendidos y una mirada anodadada me transporto, me acerco más a la Reina María, la de cabellera verde, la de brazos cálidos, la que tantas veces me ha asistido. Entonces comprendo todo: me está llamando. Exploto de alegría, y recuerdo a mis compañeros; bajo la mirada, siguen donde estaban, esta vez discuten con mucho más preocupación que hace un rato, algunos se lamentan, mi cuerpo yace apoyado en una roca, la mirada vacía, la boca denotando una sonrisa melancólica. Sin embargo, tengo que seguir mi camino. Continuo flotando, y veo cada vez más próxima a la Reina Madre de Todos los Seres de La Naturaleza. "Ahí voy, estoy acudiendo a tu llamado", alcanzo a pronunciar, aunque me doy cuenta que mis palabras n se materializan, que gesticulo la boca y nada más. Escucho una voz estentórea y femenina: "Ven a mí, te acogeré en mi reino". El celeste del cielo y el blanco de las nubes se tiñe de verde y quedan atrás estas imágenes. Veo un bosque flotante, lleno de árboles y de frutas, y de hombres libres que corren desnudos o que se apoyan en los árboles o las piedras, meditabundos pero felices. Es ahí donde tenía que llegar, tarde o temprano, la vida me ha sonreído, he muerto en éxtasis.


jueves, 21 de octubre de 2010

Esputo

Ya a estas horas es muy difícl leer. Ya a estas horas es muy difícil dormir. Es fácil escuchar música, es lo propicio. La única luz la del monitor, y el único sonido el de los estereocascos. El minimal de Barem, la Party Animals. Ibiza, la isla, España, nuestros conquistadores. Injustos conquistadores. Cuando capturaron a Atahualpa, el Inca leyó su suerte en las hojas de coca: "les des o no el oro ellos te matarán". Furioso, el inca arrojó las hojas al suelo y maldijo a los españoles, estarían condenados ellos y sus generaciones siguientes por el poder de la planta. La planta y el misticismo con el hombre, hoy en día la cocacína pervierte el alma del hombre, ursurpándole su lado humano y dejándole su lado animal, desposeyéndolo de su ser espiritual. Por eso no me gusta la coca. Henrry Miller está bien entretendio, mi vida, aunque monótona, también. ¿A qué me refiero con monótona? A hierba, a trabajo, a juerga. Trabajar todos los días tiene que tener una justificación: el gasto del dinero en un fin de semana. Drogas, alcohol, placeres. De ese lado se coge mi adicción, soy demasiado hedonista, vivo por el placer y no por el bienestar. Tengo un perro, se llama "Hedón". La farándula está por todos lados, incluso por la escena electrónica del país. Cuando algún desapercibid@ me lo recuerda me ganó por K.O. Me quedó callado, sin palabras, sin decir nada, sin gesticular, sin respirar. No, nunca estuve con ella. Estuvo una vez en una fiesta pública conmigo, sólo fue para el deleite visual. Ella ahí y una sensación difícil de explicar. Se movía, sonreía, fluía. Yo la miraba, la miraba y viajaba... No pensaba por uno, pensaba por dos. ¿Una chela? ¿Un cigarro? ¿Un agua? Vaya, hombre, estás cordial. Intento alcanzarle todo, pero no la alcanzo a ella. Está cerca, sí, a como dos pasos, mi mano la puede tocar, la puede tocar a ella, a su cuerpo, no a su corazón. No estaremos desnudos en una cama como sueño, tendidos en una sábana blanca, viendo el techo dar vueltas por la locura. Mientras tanto sigue bailando, se mueve bien, me encantan sus pasos, los sé de memoria, me la sé de memoria, a ella entera, a su voz, a sus gestos, y a sus labios, aun por lo poco que he probado de ellos... fue com o darle un mordisco a la manzana, sólo uno, y luego ver que regresaba al árbol del pecado. Ella bailaba para mí, ahora no, baila para otros, se me escapó de las manos, no la he vuelto a ver, pero, ¿y cuándo la vea? ¿Qué expresión fingiré? Ella, su piel blanca, sus senos pequeños y su repertorio de mentiras. Mujeres, fuente de la demencia... En mis sueños puedo volar, ya cogí la técnica, se me hará costumbre de acá a unos días. Me abstraigo, nada más me queda. Las calles, su bulla, el mar, las estrellas, el mundo que me rodea y que no quiero que me rodee. Yo quiero ser parte de otra dimensión, pasar el umbral, sintonizarme con otra galaxia, volverme loco, perder la cabeza y la razón, dejar de vivir en el mundo, vivir en mi mente, embriagado de alcohol y no-sobrio de hierba. Yo quiero que mi cabeza sea un huracán. En definitva me equivoco, mi cabeza ya lo es. Un torbellino constante de ideas que giran sin cesar. Si existe el nirvana es el no-pensamiento, el colapso de la sinapsis neurológica. Se sufre con el corazón y con la cabeza. Tú, por qué dejaste de estar tan cerca... De saber tocar el arpa te compondría mil y un canciones. Y eso es que no fuiste tan importante.,Y es que no lo eres. Y es que me empeño tanto en pensarte. Es que sí, me gustaste, me atrapaste. Maldición... Tardes llenas de sol, sol que quema la piel, que produce cáncer, que mata y reseca. Ya no basta con lo secos de espíritu que estamos, que ahora el sol nos seca hasta la piel... Cerrar los ojos y volar, conectarme con mi cabeza, desaparecer. Fumar, fumar, fumar, fumar, fumar. El humo me envuelve, me oculta de las personas, me muestra con dificultad, se forma como mi aura, me representa. El humo, sale de mi cabeza, de mis oídos, de mi boca, de mis poros, y contamina el ambiente, lo envuelve de mí, de ese pesimismo tan mío, de esa incertidumbre tan propia, de esa confusión que soy. Todo un mundo: una cabeza. ¿Cuántas cabezas en el mundo? Ahí el número de realidades. ¿Y las cabezas por cabeza? Un logaritmo de realidades. Miles de probabilidades, así como las estrellas. Las estrellas, la luna llena, las figuras del cielo en ese azúl oscuro, marino, lívido, el azul, el celeste, el blanco, el rosado, todos los colores del firmamento. El cielo es de varios colores, y yo tengo diferentes personalidades. Vendedor por la mañana, lector por la tarde, ocioso por la noche, erudito por la mañana, yonqui los fines de semana. Todos mezclados en uno, mal mezclados, por lo cierto. Estoy seguro que ese problema de depresión es un problema de química neuronal y nada más, una dieta balanceada y está compensado. Pero yo no voy a ir al médico, que venga y me atienda, el que tiene la vocación de salvar vidas es él y no yo. A mí me gusta hundirlas, esa es mi especialidad, tal Mar Medieval en contra de barcos piratas y excursionistas sedientos de beberse todo el mar para encontrar todos los lados de la tierra y descifrar los misterios del universo. Yo las hundo, comencé por la mía y no pude parar, me gustó esa sensación de vértigo que finaliza en el estrepitoso, calaminoso, desastre de chocar fuertemente contra la tierra y salpicar por el pavimento. Y entonces ser lo que somos: nada. Un montón de partes descompuestas. Lo que me gusta de los niños es que lloran por todo, ya de pequeños son sensibles y parecen entender la naturaleza de lo que formarán parte. El insomnio no me deja dormir, dentro de unos minutos me revolcaré en la cama, golpearé la pared, requintaré a los mil demonios que no me dejan descansar en paz, que me hacen pensar y pensar. Sí, yo fui condenado a pensar. Pienso de más, hasta saturarme, y hasta cuando estoy saturado no puedo dejar de hacerlo. Cosas simples no existen, cosas complejas, sí, todas son así, para mí, sí. ¿El amor nos salvará a todos nosotros? ¿O será el odio el que nos extinga y acabe este suplicio? Tiro desesperadamente la pluma, me pica el cuerpó, los testiculos, la cabeza, las prostitutas de veinte soles, la cama en ese motel de San Juan, que huele a sudor, que luce como una cárcel, con esa cama tan incomoda, tan dura, el camastro que gime en vez de la mujer que estoy penetrando porque ya no tiene de qué gemir, ya está acostumbrada a su trabajo, es como para una secretaria sentarse a redactar una carta para su jefe. La mujer que me da placer la tercera noche de todas las semanas, la que me ve llegar al bulín y se alista las ligas y me menea el culo. Sabe que me trae. A mí pues, un aparato erectil. Y las cosas seguirán bajo esta luz roja y este clima tan displicente, porque son veinte y dos años y una vida por delante, llena de mierda, mierda que ves, mierda que sientes, mierda de la que eres. Una mosca pasa sobre mí, me huele, da vueltas, soy muy sucio para ella, sigue su vuelo, se va. Más allá el gordo que recibe los documentos de identidad y cobra por las prostitutas la chanca con su tosca y gorda mano. Ha muerto. Uno menos. En este momento un bebe abre los ojos, una mujer respira de alivio el parto, ya sufrió, ya procreó. Un bastardo más para el planeta, su padre no pretende firmarlo, dentro de unos años empezará su calvario, y entonces tal vez también garabatee en las páginas de sus cuadernos, como yo. Entonces se sentirá impotente y en su mundo aplastará las construcciones, demolerá a los hombres y a sus ideas, profanará a dios, y se embriagará de su sangre y de su sed de odio y de venganza. Ahí sabrá que es un humano, y que nada puede hacer. Y que no la alcanzará, por más cerca que la tenga bailando...

miércoles, 13 de octubre de 2010

Buenos Aires


No reconocí el número, ya lo había eliminado y no lo tenía en la memoria.

-Cómo que quién es - dijo preguntando.
-Qué quién es - a veces me pongo bien displicente, en especial por el teléfono celular, no me gustan esas pichuladas de que alguien te llame y no sepas quién es.
Si se quiere llegar a una buena conversación vía celular conmigo pues primero hay que anunciarse. Y si es que te conozco y no sé de dónde has sacado mi teléfono pues hay que responder eso, porque de lo contrario me comporto como un total necio.
-Soy yo -me dijo, y me dio su nombre.
-Ah, tú. Qué tal?

La verdad que le respondía de compromiso nomás, prefiero alejarme de la gente chiflada e hipócrita. Se confunden si creen que tengo algo en contra de los chiflados, no, contra ellos nada -si no me repelería a mí mismo-, mas contra los hipócritas sí. Sólo que la hipocresía y la chifladez hacen un mal conjunto, son como el agua y el aceite. Bueno, la chifladez sería como el agua, osea, que sí se pasa en muchas ocasiones, pero la hipocresía como el aceite. No creo que nadie beba unos sorbos de aceite solo, habría de estar chiflado. Me caen tan pésimos los hipócritas que ni me interesaba que esta chica me quisiera abrir las piernas, además su único atractivo es el traseraso que se maneja, de ahí nada más, incluso huele mal. No saben, las axilas le apestan horrible, ahora, sí así le apestan las axilas, cómo le apestará la almeja... No, dejo de imaginármelo porque no quiero vomitar mi almuerzo, estaba bastante rico. Afortunadamente se dio cuenta que no quería hablar (les digo que soy bastante displicente cuando quiero) y me dijo que llamaba en otra ocasión, cuando yo no esté trabajando. No volvió a llamar: una suerte.

Andaba yo bien malhumorado. Por lo general ando así, es cierto, pero esta vez no sé, lo andaba más, creo. Estaba malhumorado por una chica, esta me había atraído y en el momento decisivo se tiró para atrás. Detesto que la gente me falle, y ella me falló. ¿Pudo ser mi amiga? No, tampoco. Que se joda. Que se joda. Cuando estoy así me apetece un cigarrillo, pero cuando imagino el primer golpe se me van de inmediato las ganas, es que el cigarro tiene un sabor horrible, no hay duda: su consumo está ligado a su adicción. En las mañanas que voy al trabajo veo a gente fumando cigarrillos cuando hace tremendo sol. Qué calor, qué asco. Mi madre criticaba duramente mi consumo de marihuana, pero un día entró a casa y me preguntó si estaba pasando café. Me maté de risa y le dije :"Ya ves que la hierba es rica, si hasta huele a café". Mi mamá se quedó callada, estoy seguro que lamentaba mucho haber dicho eso.

Me metí a una cafetería, el Shehadi. Es muy buena porque te atienden unas chicas con unas súper minifaldas (que tienen de malo el parecido a un tablero de ajedrez) y en las noches tocan jazz en vivo. Absolutamente diferente al prostituido Starbucks, esa mierda de café norteamericano que tiene como logo una mujer de piernas abiertas (al menos eso es lo que yo siempre veo -hay quienes sostienen que soy un pervertido empedernido-) y donde siempre hay tíos con sus laptos y de piernas cruzadas, fingiendo ser tan importantes cuando son tan nimios. Pobre de ellos, el espíritu lo deben tener más vacío que un pozo olvidado. Pasaban un partido de béisbol por la TV, bueno, nada es perfecto, y en eso estaba lo feo del Shehadi: en que transmitían béisbol de vez en cuando. Vamos, soy peruano, a mí que me importan los bateadores mexicanos o norteamericanos, gilipolleses. El café es un buen lugar para estar cuando andas con los ánimos mal. Te sientas, ordenas el café que deseas, y te concentras en pensar. Puedes ir acompañado también, y si lo que pretendes es una conversación agradable pues la vas a conseguir. Pareciera que los cafés favorecieran a la comunicación. En fin, me pedí un frapé moca, en verano es un delito pedir un café caliente. En el Haití, el café de la siguiente cuadra, veo a tíos -esos ya de edad, que vivieron toda su vida en Miraflores y que de jóvenes tenían los cabellos dorados y ahora los tienen blancos o simplemente no los tienen- con blazers y bebiendo café caliente. Cuando estaba en el colegio me dijeron que esos tíos eran maricas, desde entonces lo creo, y creo que además de ser maricas son unos huachafos de primera, es que con tanto calor ¿qué vas a beber algo caliente? ¿Qué pretenden? ¿Mojar sus camisetas? Pues si eso quieren deberían hacer algún deporte, viejos zamarros. Una chica que era nueva me trajo el frapé. Le pregunté si esta noche habría jazz. A la pobre la confundí demasiado, se notaba a leguas que era nueva, la muy tonta pensó que jazz era un tipo de café que servían en veladas especiales. Tuve que aclararle que el jazz era un género musical, y así se sintió más tranquila. Nadie nace sabiendo, por último cada día se aprende algo nuevo. Hoy, ella aprendió del jazz. De que lo escuche de aquí en adelante o no, ya no es mi tema. Si no les gustan los tíos que redundan, pues pasen a la siguiente página web y nunca más abran la mía, porque yo adoro darle vueltas a ni mierda. De joven, en eras escolares, sacaba de las mejores notas en los cursos de letras. Era un experto. Nunca estudiaba nada, y si estudiaba lo hacía muy poco, me bastaba con prestar atención a ciertos momentos claves de la clase, almacenar uno que otro dato y en los exámenes me desplayaba lo más que podía sobre la nada. El resultado era la sonrisa de mis padres al ver de los diecisiete para arriba. Años más tarde un compañero de clase de uno de los tantos institutos por donde pasé me encontró en un bar. Sabía que yo poseía siempre marihauana (nunca me vio entrar a una clase sobrio de hierba, ni él ni nadie del instituto) así que se acercó a hablarme un rato, a lisonjearme en realidad, entre las lisonjas me decía que yo había sido el mejor expositor que había visto pasar por el instituto, que era el único capaz de no saber nada de la exposición pero demostrar saber todo. En eso no se equivocaba el tío, se ganó su joint. Su joint, porque mi simpatía no.

Da que cuando uno más quiere encontrar a alguien no lo encuentras, y que cuando ya tiraste la toalla, empiezan a aparecer pretendientes a por doquier. Así me había pasado con esta chica, la que les digo que me había atraído (verbo que utilizo porque me da vergüeza admitir que me ilusionó, o que bueno, me ilusioné yo). Yo iba a matar un amor, uno de esos que se tiene por primera vez y que pasan los años y no te deja en paz. Claro, ya me había comido hasta un año de internamiento en un psiquiátrico para poder olvidarla, y una vez afuera todavía la recordaba... Esa tarde discutimos por el teléfono, y yo había decidido olvidarla por completo. Entonces iba a esa discoteca de mala muerte que abre los jueves, fui con un amigo que es un coquero empedernido y que como no tenía dinero debía pasar primero por la casa de una amiga, quien también iba a ir y le facilitaría la lana. Yo iba a ese lugar porque me iba a encontrar con una de esas mujeres que son unas perras, les dices un par de cosas lindas (y si no, también) y te ponen todo el trasero encima. A las dos horas, están entrando a un hotel contigo. La iba a ver a ella, decirle un par de cosas falsas y luego follarla con tanta ira que me olvidaría de las mujeres por un buen tiempo. Zorras todas. Pero teníamos que pasar por donde esa chica que iba a prestarle el dinero al coquero empedernido, Kiara se llamaba (vaya nombresito... salido de los anuncios de "Relax" de los periódicos). Cuando la vi recordé que yo la conocía, hacía un par de años habíamos estado en un privado, en esos entonces ella estaba separada de su ex y vivía sola. Ahora ya no vivía sola y su ex era parte del pasado. No sé cómo pero simpatizamos muy bien, tanto así que a la otra zorra que me follaría con mucho odio ni la miré. Es que esta tal Kiara me parecía tan angelical... Aunque en realidad todo era una máscara, el problema es que eso lo descubrí mucho después, cuando el daño ya estaba hecho.

Yo suelo tener problemas con las mujeres, uno de esos amigos que no son amigos de fiestas y de drogas, sino que son tus amigos íntimos, me decía siempre lo mismo: que las mujeres (junto a la depresión) eran mi punto débil. Tenía razón. Es que yo no puedo pegarme mucho a una mujer, me ilusiono rápido, las quiero rápido, las divinizo, y luego me molesto si no tienen nada serio conmigo. Por lo tanto, siempre me molesto. ¡JA! Llevo años sólo, me voy ya para el lustro. No obstante, ya estoy acostumbrado, después de este último desaire estoy curado. O al menos eso digo... Uno nunca sabe de su futuro, de eso no. Soy un obsesivo de primera. Y un romántico, también. Mi psicóloga siempre me decía con tono cansino (ya aburrida de reconocerlo tantas veces) que yo estaba enamorado de la hierba. Tenía razón. No era para menos: es la única mujer que nunca me ha defraudado, y que ha estado en todos los momentos de mi vida, desde los celebérrimos hasta los paupérrimos. Tenemos un romance de primera. Como soy bien voluble, en algunos aspectos, no quiero tatuarme, porque sé que tarde o temprano querré cambiarme el tatuaje por otro, pero no es el display de tu messenger, y no es tan fácil de cambiarlo. De todas maneras, en el caso de que un día se me ocurra taturame (lo cual dudo por las razones expuestas) pienso que será una hoja de macoña. Es que es lo único que me gusta constantemente. Y lo digo de verdad. La chica esta, la de nombre de chica "Relax", se quedó anonadada cuando le dije que esto sería lo único que me tatuaría. "No quiero verlo nunca", me dijo. No lo verás, no nos veremos de nuevo. Y así está bien, ella no me entendía, estaba tan o más chiflada que yo, y ahí va un punto: ella es de los chiflados que no me gustan. Supongo porque ha chiflado en inestabilidad. Y la inestabilidad de por sí es insoportable. A nadie le gusta escuchar que un día a una persona le gusta el chocolate y al otro no. Salí del café a la media hora de bebido mi frapé.

Esta vez me metí a la librería "La Familia". Ese local, el de Miraflores, me gusta bastante. Es bien acogedor y su estructura es vanguardista. Es como una pequeña habitación de tres pisos, y las escaleras son en caracol. Están todas las paredes llenas de libros, tantos que uno se cansa de leer los títulos. Borges elogiaba la biblioteca, y decía que la cantidad de libros que hay es infinita. Aunque esta es una librería y no una biblioteca, creo que es muy parecido a lo que se figuraba Borges. Las luces son blancas y las paredes verdes, y no están esos ayudantes cargosos que andan detrás tuyo preguntándote si te pueden ayudar en algo o anticipándote el precio de alguna obra. No los soporto, cuando estoy en un establecimiento, de cualquier tipo que sea, y me cruzo con uno de estos pues soy un cliente que se perdió, puesto que de inmediato me salgo del local y prefiero no comprar nada. Ya me han pasado varias cosas, no las suficientes, estoy seguro, porque mientras que uno avanza en la vida encuentra nuevos obstáculos que superar, lo que hace a la vida un camino de constante aprendizaje, pero con el bagaje que poseo por el momento estoy bien.

Llega el momento que uno se da cuenta que tiene que tranquilizarse, bajar las revoluciones, no siempre puedes ser un muchcacho febril de dieciocho años al que le apesta toda la clase social y por lo tanto quiere derribarla para implantar una nueva, una donde se viva en paz y todos seamos felices. Es un bonito ideal, claro, pero es, también, una utopía. Quizá si todos viviéramos en paz la vida no sería vida y todo sería muy aburrido y no tendríamos como aprender nada, nos volveríamos unos holgazanes comiendo de los frutos de la naturaleza y follando con las mujeres sin distinción alguna, así como los animales. A mí ya me pasa eso, que siento que estoy bien, que no tengo todo lo que quiero y que sin embargo estoy bien, hacía años que no me sentía como ahora, que digo "qué buenas vibras tengo, paso por uno de mis mejores momentos". Es mas, ya no recuerdo cuando fue la última vez que creí pasar con mi "mejor momento". Pero el momento ha llegado y es ahora, hoy, el presente, y no estoy dispuesto a dejarlo pasar. Lo mantendré lo máximo que pueda, y para esto necesito dejarme de niñerías, madurar, y empezar a ser más conciente. Tengo las cosas más claras que agua caribeña, y sí, soy feliz así, solo pero no mal acompañado. Total, conmigo siempre está maría.

Meto mis manos al bolsillo y saco unos moños, miro mi mano y digo:

-Vamos a caminar un rato, acompáñame por el malecón, para ver y escuchar el mar.

Entonces esbozo una sonrisa enorme y me voy desmenuzando la hierba, a continuar con mi camino. Atrás mío los carros hacen bulla y todo un bolondrón, qué se puede esperar, es Miraflores, a mí no me importa, la felicidad está dentro de mí. Que se jodan, que se jodan todos esos a los que les gusta joder.




martes, 14 de septiembre de 2010

Séptimo día

Otra mañana de otro domingo más. Prometo todo: no volver a beber así, no combinar tantas sutancias ni abusar tanto de ellas, concentrarme -¡ahora sí!- en mi trabajo, olvidarme de las noches de bohemia. No hay nada, entonces, de sorprendente hoy; es un domingo corriente. Me fastidia todo: haber gastado desmesuradamente mi dinero sin siquiera haber fornicado una mujer, la sequedad de mi garganta, el cansancio corporal, el estar solo, sin alguien a mi lado, aunque sea un bendecido perro que me ladre. Nada de serotonina y un montón de semén en los porongos. Hoy es el día del arrepentimiento, de esos se tratan los domingos en mi vida. Me levanto a duras cuestas de la cama. No tengo nada: hambre, ánimo, una compañera... Preparo un café con leche de desayuno y lo acompaño con mis pastillas psiquiátricas. Desperdicié dinero, tiempo y neuronas en una noche de furor, en la cual nada fue real: los amigos, las sensaciones, el lugar, lo que experimentaba en síntesis. ¡PUTAMADRE! Sin éxito me tiro en la cama para dormir. Llevo más de un mes sin producir nada. Me estoy desperdiciando, me estoy quedando atrás; estoy fracasando, y porque yo hago que sea así. Mis intentos frente al papel son garabatos inconexos. Mi rostro luce tan desgastado en el reflejo del espejo -y de seguro en los ojos de otras personas-: ojeras, barba, desorden. "Ya no estás para estas tretas", pienso, "es tiempo de un break". Un duchazo de agua fría me despierta, me saca las impurezas y me refresca. Con la prestobarba arraso los vellos faciales. Aprehendo la laptop, calzo mis zapatillas preferidas y salgo de la habitación. Llevo clonazepanes, este receso no tendrá hierba. No es el momento de. Ya cerca a la estación de buses que parten cada tres minutos al centro de Lima, arrojo mi celular a la pista, donde un amarillo automóvil blindado de PROSEGUR lo arrolla. "PRAC", suena; "por fin un sonido que no sea un BIP". Ahora sí, la relajación total. Compraré unos libros y me sentaré en un parque a leer mientras las palomas se alimentan del maiz que les tira la gente. Hoy será un verdadero séptimo día, un día de descanso y relajo. Alabado sea el señor, que pasa vendiendo cigarrillos.



lunes, 6 de septiembre de 2010

Aniversario


He estado muy distraído en estos días, absorvido por el trabajo, el consumo de sustancias, y la juerga. A esas razones se debe el descuido de mi hijo, el blog, el tren. Además mi ordenador sufría los estragos de ver mucha pornografía online; se contaminó con un virus que imposibilitaba la conexión de internet y el uso de algunos programas. De viernes para sábado salí a la noche dispuesto a todo, sin mucho dinero en el bolsillo y con la idea de pagar el tercio del precio de venta de una entrada a la primera fiesta de una cadena de fiestas que se celebran en toda la orbe. No tenía éxtasis, tenía un vino dulce y hierba, estaba en desventaja. No llegué a entrar. Preferí quedarme en mi bohemio y bizarro distrito fumando, inhalando, roleando y alcoholizándome. Hay que añadir que terminé improvisando un género de música no muy considerado por mi persona (todo es posible en la locura) en el segundo piso de una hamburguesería de mala muerte cerca al parque municipal. De esa manera fue como se celebró la madrugada del 4 de setiembre del presente año, 2010, el tercer año que EL TREN DEL VAGABUNDO vagabundea por las redes del internet.


Gracias a todos los lectores por el apoyo.


El vagabundo

martes, 17 de agosto de 2010

Sueño Despierto

El otro día me preguntaron cuál era para mí la mujer ideal. Yo me pongo a pensar a menudo en cojudeces, pero no tanto como para ponerme a idealizar en mi cabeza una mujer que va a ser imposible encontrar. Así que no respondí mucho, por no decir que no respondí nada. La otra noche exploraba por la web y vi una foto que jaló mi vista. A mí no me interesa si sabe cocer, si sabe brodar o si sabe abrir la puerta para jugar, a mí lo que sí me interesa es que tenga un gusto especial por la ganjah, al igual que yo. Ahí les va, esa es la mujer ideal según el Vagabundo, su humilde servidor:



¡A ver qué no voy a dar la vida por esta mujer pues!

domingo, 8 de agosto de 2010

Teorías generales de la vida


Hay un nuevo libro que anda en creación, su nombre es "Teorías Generales de la Vida" y es exactamente lo que el título dice, nada de afirmaciones, solo conclusiones extraídas de lo experimentado en la vida. Es un libro que hace mucho tiempo quiero hacer, y que de andar con una libreta de notas ya lo tendría por la mitad, porque esas teorías nacen, no se elaboran, crecen en un momento rápido de lucidez, en un rapto de lucidez, a causa de algún acontecimiento o una nueva experiencia. Es un libro jodido en verdad, la vida no es fácil, está llena de avatares que descuadran cada vez más nuestras creencias y ponen a prueba nuestra fe y esperanza, llegando muchas veces a desmotivarnos y a desengañarnos totalmente de lo que vivimos, a repudiar del juego macabro de la vida, que finalmente no es otra cosa que un camino de aprendizaje constante. Las teorías abarcan desde frases populares hasta conclusiones que extraemos de nuestro día a día, nosotros, humanos, mortales.

TEORÍA GENERAL PRIMERA
"esa es la única debilidad no?, las mujeres, después no hay otra"

Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer. Dice un dicho popular de hace años. Lo que se olvidó de decir el dicho es que detrás de las tragedias de un honbre, ahí también, está una mujer. Es lo único que nos estanca. Las mujeres son deliciosas, claro, alegran la vida y todo. Pero también la arruinan. Parecerá un pensamiento homosexual, pero yo creo que si no fuera por las mujeres el hombre ya hubiera alcanzado la máxima evolución. Porque la mujer es lo único que lo distrae, lo que lo aleja de sus metas, lo que lo ciega y lo aparte de todo. La mujer es la única que te puede poner en contra de todos tus amigos. Son buenas, pero también son malas. Así de simple.

TEORÍA GENERAL SEGUNDA
-no confíes en nadie, y jamás creas lo que la gente te dice

La gente dice la primera mierda que le sale de la cabeza. Por compromiso, por caer bien, por ganar puntos, por cualquier cosa menos por sinceridad (salvo casos ínfimos). Créeles, pero hasta cierto punto nomás. Créeles, pero no confíes en sus palabras. Las palabras se las lleva el viento, no son más que espontaneidades del acto de la comunicación verbal, salen de la boca y se van a cualquier lado excepto los corazones o los sentimientos de las personas. Las palabras son tan vacías como un abismo. Y, quizá, es por eso que se crearon los contratos legales, porque el hombre sabe de su naturaleza traicionera.

TEORÍA GENERAL TERCERA
-Todo cae por su propio peso

Todo lo que sube, tiene que bajar. Ley de gravedad, ley de la vida. Lo que solo se va, solo regresa. No es una ley física, pero sí de la vida. El karma se paga sólo, la vida es sabia, y el Ser Superior recompensa, provee. Él es quien hace justicia. El hombre no la hace, el hombre la deshace. Así como sucede con todo lo que toca. Porque todavía, aunque crea que tiene las cosas claras, no las tiene.


TEORÍA GENERAL CUARTA
-La cocaína es la madre de todos los males

Como todas las sustancias, pasa la factura. Pero esta con mayor fuerza que las demás. La coca es una planta sagrada que ha sido degenerada, ultrajada, por el hombre, y es por eso que, al momento de consumirla, lo que todavía queda de la planta en la sustancia química cobra vengaza y golpea al hombre. Lo engaña con toques de vanidad y presunción, con percepciones de sabiduría y magnificencia, para luego arrastrarlo por el lodo y hacerlo sufrir, abrirle los ojos y que vea su más triste realidad. La coca, la que degenera, pervierte, y mata. la sentencia la dicen en cualquier esquina de cualquier barrio: "la cocaína está en todos lados, compare".

Estas fueron cuatro pequeñas "Teorías", un adelanto nomás que fluyó así de la nada. Es que hay que ir apuntando... Ahora voy a seguir escuchando a Adam Beyer at Cocoon Amnesia Party Animals del 27 de julio de 2010, para que los tragos de saliva amargo bajen mejor.


jueves, 22 de julio de 2010

Historia de Humo

Ehh... haha... haha.. I'm relaxed... I was smoking a big joint in my backyard... The seventh of the day... Thbe story of my life is the story of a marihuana's smoker... That's I'm... And I'm proud of this... Haha...






Ilustración de David Shrigley.

domingo, 11 de julio de 2010

La presión de la prisión

Es la presión de regresar al centro lo que me tiene así. Que no me deja fluir. Que no me deja crecer. Es como estar en Disneylandia sin poder subirse a los juegos. Es un feo feeling, estar siempre asustado y teniendo en mente que probablemente serás privado otra vez de tu libertad... y en vano. La fiesta de ayer estuvo espectacular, igual todo lo que le metiste al cerebro, con la diferencia de que ahora todo está bajando y tienes que parar nomás. Ya no estás en un stage aislado de la sociedad disfrutando lo mejor que puedes del momento sin que existan karmas ni temores, estás de nuevo en la calle, in the real life, and you know that things are different. Podría pasarme horas frente a un compañero o a un estúpido monitor como este contando lo más sensiblemente los episodios de mi vida que me marcaron y que dejaron huella hasta el día de hoy en mí, es la magia del MDMA o es lo más peligroso del MDMA. La absoluta sinceridad. Podría hablar cosas que no debería hablar, podría lamentarme de más, podía sensibilizarme de más, podría olvidarme de todo de más. The life we chose. A hard life. A fast life. A plastik life. A new life. Cause we're the new generation. We are Babylon. We're the revolution. We're the no society society. We're our begining and our end. El cuerpo irá mejorando en los siguientes días, la situación mental-emocional también. Es, una vez más, cuestión de tiempo, de dejar que las cosas pasen. Si tan sólo tuviera una mano derecha con quien conversar... pero no la tengo, y por eso no me puedo sentar a esperar y callar. "Si tan solo muchas cosas". En fin. Total, si te mandan, parar nada más, una vez más parar.

miércoles, 7 de julio de 2010

NINTENDO

Puta.. que la verdad que no entiendo qué es lo que tenemos en la cabeza los de mi generación, güey, pero parece que estamos medio quemados, loco... haha. Bueno, güeys, ahí les mando la última tomografía que me sacaron a ver si les sirve de ayuda, porque la verdad que yo no entiendo nada!


lunes, 5 de julio de 2010

Prematuro


A Clau


El olor del cuarto más placentero: una mezcla de sudor, marihuana y sexo. Dos cuerpos tendidos en la cama, sus pechos sobre mi pecho, sus piernas cruzando las mías, una mano tomándola del hombro y la otra cogiendo un porro. El humo se emposa en el techo de la habitacón y forma figuras incomprensibles (aunque con audacia y creatividad son descifrables) que se crean y desvaneces con la misma rapidez. Conversaciones que no tienes sentido y que van a ser cortadas repentinamente por otras de las misma irrelevancia. Por qué su amiga es tan dura con su enamorado, por qué el le responde como hombre -tan perro- , qué mascota es mejor, ¿un elefante rosado o una jirafa tricolor? ¿Cuántas cuadras hay que caminar para llegar al cielo? Corresponden como respuestas risas y besos en la boca, en la oreja, en el cuello, en el cuerpo... y marcas púrpuras en la pìel quedan de éstos. Amor de dos jóvenes inmaduros no preparados para la vida. Impresiones incrementadas y bañadas de chocolate blanco.




Nota del Autor: Este escrito pertenece a mediados del 2009, época de mi exhilio político.

viernes, 2 de julio de 2010

Perversión

Un huracán de canabis en mi casa. En al silla donde estoy sentado frente a la pantalla del ordenador escribiendo floto. Las patas de la silla levitan sobre el suelo. Pienso en fotos amateurs de mujeres desnudas publicadas en una web, en sus senos pequeños, sus traseros blancos, sus rostros rosados, los calzones semi transparentes que usan, la inocencia de sus miradas con la lengua en una verga, u raja en un primer plano. Una buena idea para comenzar mi navegación en la web. Pienso en españa y la música techno y minimal que arman tremendos fiestones allá, y en Amsterdan, donde la prostitución es legal y el consumo de hierba de igual forma. Razón para sintonizar www.ibizasonica.com. Mucho tiempo no voy a poder hacer el amor, le conté el otro día a mi amigo en una conversación en la ciclovía a las 10.30 de la noche con una pipa en la mano. Interpretó que no iba a tener relaciones, yo me di cuenta en sus gestos y le expliqué que no voy a hacer el amor, sino que voy a tener relaciones sexuales nada más, y que será hasta dentro de un buen rato. Me ha dado la misoginia. Se queda igual medio tonto, para él estoy loco, estoy hablando de una utpía: tiene novia, está a punto de casarse y le declaró su amor en un barco en medio del Amazonas, los demás tripulantes se quedaron anonadados y las mujeres rompieron en llanto. Él está en otra nota. Diviniza la imagen de la mujer. Yo la denigro. Son un aparato reproductor, en eso se basa su existencia, y en poder sacarle la leche al hombre. A cada palabra estoy más loco que la anterior. La mujer es divina, insiste. Detenemos la conversación y en otra, cuenta su experiencia en Estados Unidos, donde cogió un montón de gringas y adoró verles la cara mientras le mamaban la verga, sí, en ese entonces odiaba a las mujeres, Alicia tenía la culpa. Se retracta. "Sí tienes razón, está bien lo que vas a hacer. Ódialas". Recuerdo las tardes que pasabas entre mis brazos, bajo la luz blanca y entre las paredes azules. La imagen es tan preciosa que por eso la horrorizo para odiarla en vez de desearla. El penúltimo colombiano que concocí fue un mochilero de dreadlocks y filosofía rasta que llegó con un grupo de colochos desde el Brasil, pasando por Iquitos y después a Lima, y que fue a Barranco porque el distrito es un referento bohemio de la capital Peruana y en uno de sus bares compró junto a sus amigos de excursión un paco de cocaína a un camello ambulante para la noche de alcohol y cuando se metió el primer disparo a la nariz se asustó tanto que botó el paco al WC como si fueran los cuernos del demonia, y salió temblando a sentarse con sus amigos y a mirarlos repetidas veces con desconfianza y admiro, cuando le pidieron el falso para ellos también conectarse casi lo matan cuando se enteraron que éste estaba mojado en un inodoro. Se lo perdonaron porque salieron a comprar otro y tras el primer tiro estuvieron tan asustados como él. Es Amsterdan chico. Las confesiones sexuales del otro día de mi amiga me dejaron estupidizado, la vi como una amiga pero esta vez me calentó tanto la polla todo lo que me decía y cómo hacía que la provoque para que al final me diga que pare porque pensaba en su enamorado que se portaba tan lindo con ella. Fue un juego, lo sabíamos. Yo la debo comprender, también me ha pasado, lamentablemente comprende la cabeza de arriba, la de abajo se queda colorada de la ira y otra cosa más. Fue rico. Pero sus senos TAN grandes cómo decía? Hasta ahora tengo la duda. ¿Cuántas noches la soñaré desnuda siendo desnaturalizadamente penetrada por un perverso en marihuana? Para mi amigo que te succionen el miembro viril muestra la superioridad del honbre frente a la mujer y la admisión de ésta frente a tal planteamiento, y eso creo que es lo que a mí también me excita. Una mujer puede rehusarse que su concha sea lamida pero no a mamar tu verga. Son las 3am de un día viernes y tres canutos en mi cabeza y un arroz chaufa con tallarines saltados en mi estómago y ningún cigarrillo en el bolsillo y cinco petardos para fumar hoy cuando me despierte luego, ya en la mañana, junto a una amiga en parques de San Isidro. Me gustan los lugares que me han acogido bien y aparte de mi distrito siento cariño por San Isidro, nunca tuve casa ahí, pero me consideré casi residente de sus calles y sus árboles de Olivo. Leí que hay 14 formas de sexo y que una es el sexo con tu ex. Cómo será me excita y me intriga. Me gusta el remember por una cuestión mental. Todo es muy mental. Mientras más prohibido es mejor. Seis años de asistencia a raves me confina los fines de semana a bares de mala muerte en mi distrito, con salidas supermánicas de los baños, lo único que me falta es mi capa y mi corbata. Mas no siempre. Otras estoy chino de la risa y bebo y río. El frenesí ya pasó de moda. Adiós 16 años, qué viva el cerebro del homo sapiens que cada vez crecerá más por la cantidad de conocimientos que adquirimos con más frecuentas frente a la gran cantidad de descubrimientos de la actualidad, además del futuro sedentarismo del homo sapiens por el mayor uso de botones que simplifiquen los movimientos corporales y hasta nos harán olvidarlos. Prefiero fumar king sizes en vez de blunt porque la combinación de hierba con tabaco no me gusta mucho, se lo dejo a los europeos, acá estamos en Sudamérica y la cosa es diferente. Acá se fuma pura hierba, blanco delgado y alto de gestos inmutables. Mañana tengo que despertarme temprano, funciono generalmente de noche, mi cerebro está encendido y sólo tengo el computador y estoy tan volado que no se me ocurre qué buscar en la internet que sea realmente de mi interés. Terminaré viendo Family Guy o una película pornográfica de Alexis Amore, porque yo apoyo lo nacional. Tengo tantas cosas en qué cavilar y pocos cigarrillos para fumar.

jueves, 1 de julio de 2010

Una calle llamada Orgasmo










Me puse dark. Siempre las vamos a amar(*), mujeres. Ya saben por qué.

*Aunque yo estoy en un camino de misoginia inédito.