martes, 4 de noviembre de 2008

Tributo a los Artistas

Hay un arte que se practica con frecuencia en estas regiones los fines de semana y los días anteriores a los feriados o quien sabe, cuando el látigo del arte ilumine al inspirado artista. Se puede afirmar, sin pecar de presunción, que en ese sentido esta región es muy próspera artísticamente, pues sus habitantes pueden ser artistas sin interesar el sexo, la edad o la posición económica. Podemos comparar, para que quede más claro, con el fenómeno del fútbol en Brasil. Estos artistas, hábiles en creatividad, practican un arte consistente en bajar de peso sacándole la vuelta a los métodos convencionales y los difundidos por televisión o cualquier otro medio, como lo son las pastillas, los parches, las máquinas milagrosas de ejercicios o las asquerosas operaciones que te extraen toda la grasa de una zona por una manguera. La gente dice de ellos, “son unos artistas” ya que consideran increíble como pueden salir una noche y regresar a la mañana siguiente con varios kilos de menos, muestra de ello lo son muchas veces los pantalones, que así se los hayan comprado antes de la salida y les haya entallado bien cuando regresan se les chorrea tranquilamente hasta las rodillas. Hay quienes consideran que esto, más que un arte, es magia, por lo tanto los consideran magos, pero este es un gruño minoritario y no influyente, por ende su terminología no es tomada en cuenta en los libros de “Historia del Arte”. Los artistas, celosos, no revelan su secreto, y la gente no toma esto a mal porque dicen que “ahí también esta su arte, en el secreto”. Ellos, los artistas, desvían las preguntas al respecto de esto, y muchas veces, aunque bien disimuladamente, se muestran incómodos ante ellas. Por eso es también que se trata de no acosarlos incisivamente con eso de que revelen el truco. Ellos son de carácter muy sensible al respecto, muy reservados con su arte, conservadores de sus prácticas, reacios a las preguntas, guardianes de su cultura, de su herencia. Nosotros los comprendemos, sabemos que es muy propio de muchas generaciones artísticas estar contagiadas por la nostalgia y la sensibilidad, propios de hechos relativos a sus épocas, maquinaciones de sociedades ortodoxas y materialistas. Quien no sabe, pues, que los artistas tienen una mirada del mundo muy distinta a la de nosotros, personas comunes y frívolas de la vida? Por eso estamos orgullosos de ellos, porque pese a sus locuras o contradicciones, han logrado concebir un mundo ideal. Los queremos artistas, estamos muy orgullosos de ustedes y los seguiremos, fielmente, apoyando. Un aplauso por ellos, por favor.

2 comentarios:

Vanity dijo...

quieres decir los gordos? tienen su arte, como por ejemplo, encontrar cosas de su talla en las tiendas para gente normal? que no son normales? nosé, son gordos.

vagabundo dijo...

no no no, yo no hablaba de los gordos. hablaba de la gente "pichanguera" (pichanga viene de "hacerla", "cagarla", "seguirla"), comunes por estos lares.