martes, 29 de abril de 2008

Y Regresaré...

Ha sido una larga temporada. Sï, este es uno de esos textos que escribo yo mismo, vagabundo, el autor del blog, es decir, esto no es ningún cuento.

Una larga temporada sin fiestas de irrealidad. Sin entrar al túnel, ver los lásers y escuchar los estrepitosos sonidos, sin ver a esos mutantes que bailan escondidos de la sociedad de arriba, que ve todo esto como caótico. Sí, mucho tiempo sin mi presencia. Pero mi signo dice que renazco de las cenizas, mismo fénix, y eso pasará:
vas a voltear en el tono y me vas a ver, sudando de nuevo, con mi cara de locazo, las muecas por todos lados, la camisa abierta, el wiro en mano, la chela en la otra, y yo siguo asi, sudando y sudando, sin dejar de bailar, cruzando las puertas del acá y del más allá, eliminando las restricciones de la percepción.


Y reiré. Y me sentiré en casa de nuevo.


I predict a riot!


lunes, 28 de abril de 2008

Otra Frase...


"Si las puertas de la percepción se
abrieran, todo le parecería al hombre
como en realidad es, infinito."


- William Blake

Historia de una Lágrima

Dicen que en los inicios del mundo las lágrimas no existían. No es que la gente haya vivido feliz, es que las penas que tenían nunca fueron tan grandes como para sentirlas con profundidad. Todo empezó con la llegada de las mujeres a la aldea de los hombres. Éstas llamaron la atención de los hombres, quienes anonadados por lo que a su vista se ofrecía intuyeron que ellas tenían relación alguna con ellos y que debían complementarse. Al inicio no fue difícil, puesto las mujeres sentían la misma atracción hacia los hombres, e igualmente intuían -ellas gracias a su séptimo sentido- que eran compenetrables.

Así fue que los dos sexos se juntaron, convivieron y procrearon felices y sin problemas hasta que las mujeres descubireron que los hombres, a diferencia de ellas, poseían sentimientos más honestos, apasionados, y sobre todo, más firmes; entonces trataron de tomar ventaja a la situación y actuaron. Los hombres, muy al contrario de lo que pensaban, no respondieron a los juegos malignos que ellas les tendieron; sucede que ellos las querían, pero el mundo era muy grande aún y además de haber tantas cosas por descubrir el hombre todavía no había madurado mentalmente en ese aspecto.

Pero un día nació un hombre diferente. Éste pequeño, desde muy chico miró con otros ojos a las mujeres, se sorprendía del brillo que emitían, brillo que no poseían los varones. Creció, pues, enamorado. Fue un adelantado a su época, y también el más desdichado. Las mujeres, siempre vivaces de pensamiento y hábiles para la patraña, no demoraron en darse cuenta de la suceptibilidad de ese muchacho hacia las veleidades de la mujer. Entonces le presentaron a la mujer más bella de su especie, quien se haría cargo de hacerlo sufrir.

Desde el primero momento el impacto producido en el joven fue arrollador. Para él simplemente esa esa joven no era una mujercita cualquiera, ella era como el sol, como la luna, como las estrellas del firmamento. La chica, que sabía muy bien lo que tenía que hacer, descargó con todo su ira su mayor gracia, y encantó ilimitadamente a quien hizo creer que podía ser su media naranja. El pequeño, deslumbrado, comenzó a vivir los días más felices de su historia a tal punto que creyó estar cerca de la eternidad. Simplemente, al lado de esa chica todo era diferente. Adoraba como le hablaba, como lo trataba, como lo quería. Y cuando él penso que el mundo cambiaría gracias a su misma persona, la muchacha empezó a destilar su veneno..

Poco a poco embarró la mente del joven, llegando incluso a manipularlo, puesto que él, que no entendía la manera en que ella creaba conflictos e inventaba verdades que lo sumían en la máxima confusión, cambió su forma de ser. Se volvió apocopado y timorato, y cogió la costumbre de andar por ahí sin sentido, hasta que no encontró el camino de vuelta y y se perdió en un desierto desconocido. Pasó mucho tiempo ahí muerto de sed y de hambre, mas sin esto afectarlo. Le creció la barba y la cabellera y se volvió un joven viejo.

Las mujeres, alegres por su progreso, decidieron ir más allá. Para ello enviarion a la chica al desierto. Una vez que el ya viejo joven la vio recobró el ánimo y se sintió lleno de vitalidad: ella había ido a buscarlo. El hombre olvidó la sed y el hambre y recordo los árboles y los ríos. Sin embargo, al tiempo se le presentaron nuevamente problemas ficticios pero ineludibles: que qué había hecho en el desierto, qué cómo habpia aguantado sus necesidades, qué en quién había saciado toda su sed. "Nada". Pero era falsa su verdad a tal punto que dudaba, irónicamente, de su palabra.

Al incio pudo subsistir; al tiempo, cayó de nuevo. Ideas invadían su cabeza y la barba le crecía otra vez. Se perdió en el desierto y ahí, sentado, fijó su mirada en el vacío, en el todo, y trató de hallar la manera de demostrar la verdadera verdad. Regresó a la aldea y con palabras intentó persuadir a su querida musa, pero ella, muy bien entrenada, lo despidió con más acusaciones -aun más graves- y le ordenó no volverla a visitar. Esa sería la estocada final, al menos así lo tenían previsto... así que lo fue. El sujeto no comprendió como era que esa mujer cambiaba tan rápido y sin algún fundamento su ánimo contra él, y se vio rechazado del paraíso. Esta vez optó por olvidar. Sintió que algo en su fuero interno partía para no regresar...

Se fue y solo, sentado en una piedra bajo la luna llena, percibió algo resbalar por su mejilla. No se secó. Un sentimiento acompañaba el líquido que caía, pronto su boca se encogió en un puchero y un contristado y humilde gritó expiró valientemente de su pecho. El cielo también lo sintió: el viento sopló fuerte y los truenos tronaron molestos por la desgracia e injusticia de uno de los hombres más tiernos que habían visto salir de la tierra, aquel ser preparado para amar. Era la primera vez que experimentaba esa sensación y si no se sorprendió fue porque sentía el gran alivio del desahogo con cada lágrima. Así, durante el llanto, fue dejando todo lo que lo adolecía hasta sentirse seco y vacío. Nunca más apareció en la aldea y las mujeres, que lograron su objetivo, padecieron a las semanas el castigo por su cuerlad. Dicen que algunas se volvieron serpientes; otras, calabazas, y otras cuervos de rapiña, pero no se sabe con exacta certeza.

Las lágrimas que cayeron al suelo dieron a brotar un tipo de planta muy especial, colorida y acapullada, la cual, del oxígeno que absorve y luego emana al ambiente, entraba a los hombres y mujeres y les dejaba los síntomas de las primeras lágrimas. Entones hay una época en el año, especial en que esta flor brota, en que la población se ve sometida al desahoga y a la desconsolación, y entonces no le queda más que llorar, y hacerlo sin saber que hace muchos siglos fue un hombre el primero en experimentar esa sensación, un hombre, que por lo cierto, jamás dejó de sufrir por ese golpe.


viernes, 25 de abril de 2008

Superhéroes


Jimi Hendrix









John Lennon







Jim Morrison








Bob Dylan





Mick Jagger






Chuck Berry







Janis Joplin





David Bowie







Kurt Cobain





Unknown Soldier


Sin duda, estos sujetos no nacieron para la tierra -en su mayoría. Son superhéroes, por sus grandes capacidades de la psiquis.

lunes, 7 de abril de 2008

A mí no me gusta el sushi


A mí no me gusta el sushi. Lo probé por primera vez hace unos años, y si bien las sensaciones iniciales fueron geniales, las que siguieron a éstas fueron catastróficas. Diría yo que es un plato traicionero. Su apariencia es exquisita, pero en el fondo lo único que hay es veneno. No importa de donde provenga o si sean un poco distintos en forma, al final todos son iguales: poseen, a partir de una capa intermedia, glándulas que emitirán el veneno, y lo mismo pasa con las capas que la siguen. Yo fui víctima un tiempo d este plato, lo comía a gusto y hablaba bien de éste con mis amigos, hasta que supe los verdaderos efectos que producía dicho "manjar". Para empezar, era casi adictivo: una vez que lo probabas bastaba para caer rendido a sus atributos. Después me acometieron unos dolores en el organismo y rápidamente los asocié a lo único que consideraba capaz de afectar de esa manera, es decir, al sushi. Desde esa revelación me resistí ecuánimamente y con éxito a seguir degustándolo; sin embargo muchas veces el plato regresaba a mí sin que yo lo haya buscado. Por ejemplo, llegaba a una reunión de negocios y tenía ahí, clavado en la mesa, el maldito sushi. No me quedaba mas que "saborearlo" nuevamente, sin querer hacerlo en realidad, solo que hubiese sido de muy mal gusto empezar una cena donde se hablarían de futuros proyectos rechazando el plato del anfitrión. Claro que después de la cena padecía yo los efectos traicioneros del pesacado crudo japonés, la paradoja entraba en acción: bienestar en el gusto y malestar en el estómago y la cabeza, añadido un sentimiento de culpabilidad por haber hecho algo que no quería. Mucho tiempo me obligué a ya no probarlo para nada, y me dediqué entonces a deleitarme con otros platos, otros platos muy deliciosos que siempre habían estado ahí, a mi lado, desprendiendo su aroma para que yo les preste atención, pero la ceguedad en la que me mantenía por el en verdad sabor desagradable del sushi no me dejaron darles cabida. Experimenté mucho mayor satisfacción con estos inclusive: la comida pasaba mejor, no creaba disturbios en el organismo y podías dejar de comerla por temporadas y después, cuando la desearas de nuevo, probarla sin problemas. Sin embargo el sushi tenía algo especial y único, y de haber sido posible extraerte el venero que reaccionaba tan adversamente dentro de uno (dolores por todos lados, dolores por todos lados), hubiese sido genial y no me cansaría jamás de tenerlo en mi mesa. Ahora, después de años cuidando mi salud y con el sistema de inmunibilidad más fuerte, pruebo de vez en cuando el sushi, mas no sin antes tomarme mis precauciones, como tratar de saber en qué estado se sitúa el pescado, o de saber qué hacer en caso de reacciones adversas (lo cual se producirá casi siempre), o de anticipar los presuntos daños que me pueda acarrear. Pero nunca dejo de decir que éste debió ser siempre mi plato favorito, lástima que me caiga tan mal, porque sí he escuchado a quienes contradicen mis plabras y alagan al sushi, aludiendo además que cuando ellos lo comen el sushi se presenta más agradable y más fresco, como si el pescado ansiara que te lo comieras, cosa que no sucedía conmigo. En fin...


domingo, 6 de abril de 2008

Encerrado en mi cabeza

El registro de los sucesos que me han acontecido hasta estas palabras ha sido eliminado. He sido despodseído de sustantividad: no reconozco cuál es mi nombre. El lugar donde me encuentro es muy similar al interior de un cubo mágico. Mis movimientos trazan el espacio, es decir, para que un lugar, o un punto exista, debo moverme y así delinearlo; entonces, si estoy inmóvil, el universo soy yo, si abro los ojos y giro el cuello a la derecha, pues la derecha exisitrá. En vez de planetas reconozco imágenes: una sucedión de personas atraviesa mi cabeza. Estoy totalmente encerrado y sin idea de cómo salir, hay escaleras que van a todos lados, y a las habitaciones a las que llevan parecen producir ecos. Los sonidos son compactos: entran al oído y se establecen ahí sin desparecer, y cuando han tocado con un nervio resuenan y fingen ser mi conciencia. Hay alguien o algo más allá de todo esto. Estoy asustado porque no encuentro el escape, doy vueltas pero regreso al sitio inicial siempre, creo que todos los cuartos están conectados entre sí, y que hasta la puerta de salida (en el caso que exista) te lleva de regreso adentro. Por sorpresa han regresado algunos datos a mi memoria, pero no encuentro sentido a lo que vivo, lo que sé de mí no concuerda con nada de lo que está a mi alrededor. Uno de los caminos que tomé me ha conducido a un espacio al aire libre (es mi primera percepción), observo con atención: los árboles son naranjas, el cielo es amarillo, y en vez de nubes hay planetas. No hay signo de vida a la vista. Pienso que soy parte del Planeta de los Simios. Una luz, muy brillante, resplandece a lo lejos. La gravedad ha desaparecido y la fuerza de tal brillo me absorve. El lugar y todo me ha ursurpado la voluntad, y por eso mismo estoy saliendo de éste, no porque quisiera ya que me sería imposible. ¡He regresado! ¡Estoy en casa! Trato de entablar contacto con las cosas pero todavía son ajenas a mí, eso quiere decir que he regresado pero solo en una parte. Sin embargo ahora sí veo las cosas con normalidad, aunque el tiempo no existe y el espacio sigue distorsionado. Paulatinamente recobro el sentido de más cosas, eso ayuda de alguna forma, ya que ya sé dónde es la salida que el lugar donde estoy es mi casa. A pesar de esto no me deja de cavilar la interrogante de si siempre habré estado aquí. No lo sé y no lo puedo saber. Mientras tanto, sigo sentado, viendo el techo, viendo las cosas pasar, pasar y pasar...

martes, 25 de marzo de 2008

Guión de un Crímen

-Escena Uno: Boris, presa de la ira y de los celos, decide asesinar a Josefina, su esposa. Es un crímen violento; una larga discusión cargada de oprobios y después, sin titubeos, Boris coge el cuchillo de la cocina y apuñala a su cónyuge donde él la considera más vulnerable: en el corazón.

-Escena Dos: El cuerpo de Josefina aparece tendido en el suelo del patio, bañado en sangre. Empieza a llover. Boris, pasmado por lo que hizo, aún no puede conectar bien los hechos, la ira y la desesperación no han desaparecido todavía. Pentra más en sus pensamientos y comienza a sentirse culpable. Arroja el cuchillo al patio.

-Escena Tres: Boris, bajando rápidamente las escaleras del sótano. Una vez ahí, busca desesperado la lampa . Empieza a hablar solo. La conciencia hace su primera aparición en el relato.

-Escena Cuatro: No ha dejado de llover en el patio, sudando y con mucho esfuerzo, cava un hoyo grande. Deposita en éste el cuerpo de la esposa muerta, después de haberla tenido cargada entre brazos,

-Escena Cinco: Aparecen imágenes de Josefina y Boris. Se proyecta como se conocieron quince años atrás: en un parque lleno de palomas, ellos caminando por todos lados juntos, su primer beso, la boda y la mudanza a esa casa. Una lágrima, enfocada en primer plano, cae sobre el vaso de whisky y produce un estentóreo sonido en la sala iluminada por un lamparín.

-Escena Seis: Boris rompe el equilibrio en un llanto desmesurado. Los recuerdos se contaminaron por la imagen de la traición. El alcohol lo tumba, cierra los ojos y se apaga la pantalla.

-Escena Siete: El sol cae sobre la casa. En el patio la lampa está recostada en un montículo de arena.

Fin

lunes, 24 de marzo de 2008

Pastillas de Felicidad


Sientes ansiadas correr dentro de tí?

Un pequeno frío congela la sangre?

Tus ojos se cierran y se abren y das un suspiro?

Tranquila, no eres víctima de nada fuera de lo normal...

Solo vas a experimentar una experiencia más...

Quédate tranquila y recibe mi cigarro, eso te ayudará.

Ahora las cosas han cambiado, cierto? Lo digo porque estás sonriendo...

Oh, por supuesto, yo también tengo ganas de bailar...

Sé que sientes la euforia dentro de ti

Así que ahora únete a mí

Lo haces bien... eres parte del descontrol

Ahora, por favor, cierra los ojos y siente la felidad...

Es prestada, pero por el momento la puedes gozar

Ven a mí, sé parte de la eternidad...

Y tu cerebro jamás dejará de estar compuesto de colores.


Una frase...


«Algunos fármacos son ilegítimos
pero hay gran tráfico, lo cual es lógico
porque los réditos son astronómicos
y hay muchas víctimas, hay muchas cárceles.
Voces hipócritas piden, coléricas
medidas drásticas, sillas eléctricas.
En las Antípodas todo es idéntico,
idéntico a lo autóctono.»


Javier Krahe: Antípodas 1999

martes, 29 de enero de 2008

Los Caminos de la Vida

¿Cómo son los caminos de la vida?

¿Son intrincados?¿Libres?¿Prohibidos?

Son un misterio ineludible, estamos olbigados a recorrerlos, tanto así que no existe manera de salir ni existe acto que hagamos que no se escriba sobre tales caminos.

Los caminos de la vida son parte del hombre, pero es él quien los va escribiendo, o, por decirle técnicamente, quien va dirigiendo la modalidad o la forma que éstos van tomando.

Los caminos de la vida no son únicos, son infinitos como la arena. Quizá, basándonos en el supuesto que éstos se pudiesen coger y juntar (vaya utopía), estoy casi seguro que conformaríamos a Dios.

Los caminos de la vida tienen una finalidad, mas mientras estemos recorriéndolos nos será oculta así hagamos el máximo esfuerzo. Por lo tanto, solo una vez acabado el recorrido se podrá saber de su naturaleza, pero de ese momento no hay sobre la tierra quien nos haya podido documentar al respecto, y además no sabemos de qué tanto nos servirá aquella revelación.

sábado, 5 de enero de 2008

Fiestas de Fantasía

Estoy embriagado de irrealidad, he sido envuelto coquetamente por las falsedades del mundo y las gracias de la utopía, soy un mutante en este mismo momento.

Estoy embriagado de irrealidad y siento el poder correr por mi sangre y la ironía y la cólera atacarme como preciados invitados.

Estoy embriagado de irrealidad y nadie lo va a notar, soy presa de un efecto y lo voy a disfrutar.

Estoy embriagado de irrealidad en el mundo real, todo lo que aparece en mis ojos es falso y la velocidad a la que va mi cerebro es insólita.

Estoy embriagado de irrealidad y no lo hago porque quiera escapar.

Estoy embriagado de irrealidad, lo siento y me agrada, campos de cerezas y diamantes en el cielo, suspiro absorvido por el poder de las plantas, el agua y el sol; soy un elemento más de la naturaleza.

Estoy embriagado de irrealidad acá, tirado, viendo el sol; pronto seré una roca y en millones de años habré visto quedamente todas las aberrocidades del hombre, pero ni mi vista ni mi lomo sentirán tales dolores, porque seré una roca, un soldado eterno.

Estoy embriagado de irrealidad, me río y me sobo la panza, puedo ser un pirata o un árabe.

Estoy embriagado de irrealidad e impera la risa, la risa soy yo, y la risa dijo Eco era el arma para derrotar a Dios. Tiene razón: siento que yo estoy más arriba del mundo y que el sol es un caramelo en mi lengua.

Estoy embriagado de irrealidad, y cuándo va a terminar?

Las luces siguen allá...

lunes, 24 de diciembre de 2007

Feliz Navidad

Bueno, yo no soy muy partícipe de la navidad ni nada de eso, es más, en este día suelo sentirme muy malhumorado y adopto la personalidad del Grinch, pero sé que no todos comparten el mismo espíritu negativo en cuanto a esta fiesta, es por eso que de todas maneras les deseo, a todos los visitantes de mi blog, las más felices navidades de todas, agregándo que espero que la pases bien en familia y los que no, que igual la pasen bien. Yo, por mi lado, cenaré en casa y me elevaré hasta el infinito. Ya no doy más vueltas y les dejo su regalo:


martes, 4 de diciembre de 2007

Los Mundos

Un mundo es el que nosotros vemos; otro , es el que existe más allá. Ese, el que está más lejos, en el que no habitamos, solo es conseguido por algunos aventureros ávidos de la distorsión y el caos y, por qué no, de la diversión y del riesgo. Ambos son muy diferentes; por ejemplo, el tiempo, inevitable en nuestro mundo, es ajeno al otro. Este 'otro' del que hablo, es más intenso y es real que todo está alterado. Entra o una emoción o un pánico abrasador al momento de penetrarlo y percibir el cambio de 'gravedad'. Por eso es que solo algunos aventureros lo conocen, puesto no todos se atreven a someterse a tan fuertes impresiones.

Hay, por lo general, humanos que nacen con las llaves a ese portal dimensional dentro de sí, y por las personas comunes podrían ser descritos como "prototipos mutantes", dada la resistencia al desenfreno. Es así como hay dos alternativas sin que muchos de ustedes lo sepan. Existen maneras de pasar el portal, en la mayoría de los casos con ayuda de las "llaves" (las llamaré así, guardando el respeto) que el creador nos dejó ocultas para descubrirlas, y las que el hombre científicamente creó.

Yo, ahora, después de escribir esto y haber tenido si no muchas (y menos las 'suficientes') experiencias, he llegado a pensar que no hay realidad, que todo aquello que observemos a través de nuestros ojos es solo una imagen impuesta, externa a la que el cerebro puede crear.

Pero tiene un precio especial tal experiencia, porque si debo citar la premisa más verídica de todas, señalaría: "Todo tiene un precio en esta vida". El más allá es sorprendente, fabuloso, inédito, y el regreso resulta un viaje muy prolongado en la mente, de regreso a lo que se termina de vivir. Áhí también muchos sucumben: caen ante la desesperación y la crisis del pensamiento. Los viajeros casuales ya están acostumbrados a esto, y los que tiene buen espíritu y buenos ánimos logran evadir la trampa de la "llave", ya que saben que no es más que una trampa.

Con conciencia, siempre, sin subestimar a dónde vas. Eso sí.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Inconvenientes?

Es típico de un blog que se actualize frecuentemente, lo cual no ha sucedido con este, mi gran creación. No voy a mandar un trillón de pretextos, simplemente voy a decir que me aleje unos días de los lapiceros y de las ideas locas y que terminé semiesclavo de un play station 2. Además de eso últimamente la pélicula que se filma en mi vida parece llamarse "Vértigo", pero bueno, ya ha pasado el tiempo y me he puesto nuevamente los chimpunes, listo para entrar a lesionar a todos en la cancha. Otro motivo fue que pensaba que esto debía estar solo lleno de cuentos fantásticos o afines, mas ya me di cuenta que también pueden ir muchas cosas más, cosas que irán viendo con el pasar del tiempo, porque como ya lo dije, estoy de vuelta, y este blog va a estar otra vez de cabeza.

jueves, 25 de octubre de 2007

Recuerdos del Pasado



En un tiempo muy arcano, previo a algún ataque, así lucieron las paredes de mi cuarto: un mosaico tomografía.



















QUÉ LOCO NO?


viernes, 12 de octubre de 2007

Visitas del demonio

Desde el día en que me exhilié por decisión propia en este cuarto las conversaciones se han ausentado de mi vidam o bueno, estuvieron ausentes durante un largo (muy largo) periodo.

Pasaba yo las horas leyendo libros ya leídos porque los acutales no me satisfacen, por tanto no me quedó más que deleitarme con los libros que marcaron mi época y la infundieron de ánimos. Soy mucho de divagar y me doy cuenta de ello en estas líneas y es por eso que pido permiso del lector y, para que vean que enmiendo rápido mis erroes, retomo el rumbo del cuento.

Fueron horas largas y de profunda reflexión, donde los resultados fueron los que temía -teniendo en cuenta las desposiciones de mis territorios y el fracaso conyugal con mi esposa luego de que esta descubriese que no pude resistir a los encantos de una esbela morena que conocí en uan feria donde compraba libros- que había sufrido ahora último: ahorré y ahorré mi rencor hasta alcanzar fortunas y tener un potencial de demencia alto... y; deliraba, soñaba, recreaba, la extinción de la raza humana.

Sé que mis conclusiones son exageradas, pero tengo en cuenta el magno carácter que poseo y me permito a mí mismo dichas seducciones, alucinaciones de mi cabeza que sueñan con verse hechas realidad. En ese momento noté, como nunca jamás (porque ya me había olvidado de poder presenciar) una presencia en el lugar. Quise pasarla por desapercibida, mas me fue imposible. Enfadado al verme apartado de mis malignos proyectos miré primero de soslayo y luego giré completamente la nuca (estilo "El Exorcista", jajajaja): al costado de la maceta que adorna la puerta había un hombre sentado de cuclicllas observándome fijamente mientras los ojos resplandecían de oscuridad y su sonrisa se estiraba (o se estiró antes de que la vea porque siempre se quedó en esa posición) de oreja a oreja. Tenía la contextura de un humano promedio, solo que algo delgado, raquítico, detalle que noté dada la desnudez de su torso.

Maquiné más allá de lo que pude y ni entendí su presencia ni sus motivos. De inmediato, él, sorprendiéndome, ya estaba frente a mí y me extendía la mano pacíficamente mientras me decía:

-Soy el demonio - fijó más su mirada-, y tú yo yo tenemos muchas cosas en común.

Sin pensarlo porque a estas alturas de la vida nada me sorprendía, correspondí al saludo. Puedo decir que la simpatía fluyó como agua en río y de súbito nos llevábamos de fábula. Él era conciente que a diferencia suya yo no tenía poderes lejanos , por eso sospecho que por delicadeza no se atrevió a jactarse de ellos, y que por consideración no me invitó a unirse a su bando y a cumplir mis más grandes sueños. Es que solo venía de vez en cuando, cuando se le antojaba y siempre lo percibí en el mismo rincón de la primera visita, entonces nos sentábamos y platicábamos jugando partidas de "Ocho Ogros" y fumando una hierba que ocasionalmente me llegaba de _____ y tanto él como yo disfrutábamos el alegre sabor y la dulce sensación. Fue lo único que desató su curiosidad, e incluso una vez me confesó que nos sentía afortunados de tener tierra fertil y no fuego para así poder sembrar tal planta, capaza de llevar a los más lejanos horizontes.

Esos fueron algunos detalles que nos marcaron e hicieron de nosotros lo que somos: paulatinos compañeros de conversación y juegos de azar (tengo que resaltar que nunca me hizo trampa).

Percepción Olfativa

Exquisito en muchas cosas (el porqué es un misterio porque nunca he llevado corona ni he reposado en un trono de oro) suelo ponerme jocoso en muchas ocasiones.
El ruido, que en lenguaje es considerado como obstructor de la comunicación pero que en el lenguaje normal es “BULLA”, es una de las circunstancias que me aturden, pero a éste lo puedo evitar fácilmente inmiscuyéndome por calles solitarias, mayormente paralelas a las avenidas centrales, por tanto no suelo abrirme mucho del camino (aunque a veces sí doy vueltotes increíbles). Sin embargo dicho hastío es chancay de a veintre frente a algo que realmente me molesta: los olores.

Yo nunca me di cuenta exactamente de la situación, pero quienes a veces caminan a mi costado se han dado cuenta -por mí- que no soporto el ambiente turbado de olores: la chica que tiene el cigarro en la mano y el humo te cae directamente a ti (lo que agrava más la situación, pues me convierte en un fumador pasivo), el smog de las combis asesinas cuando es inevitable pasar por una avenida, perfumes y colonias de precios exorbitantes y hedores fabricados artificialmente (sean fuertes o suaves igual me atosigan); y es que quizá no soporte la artificialidad con que embarran el aire puro (que ya a estas estancias, el 2007) no es tan puro.

Esos han sido algunos ejemplos, es obvio que más olores me irritan; en cambio, hay un olor que sí me agrada y el que también me hicieron dar cuenta, de este s disfruto al máximo y me deleito con el tal como las muchachas de antaño con el olor de las rosas: es el perfume natural de una de las más grandes plantas madres y más históricas y controversiales -sin duda-, cabe duda aún? Ya no: la ganjha. Delicado aroma, atrayente y encantador hasta para el que no fuma o no tiene idea de lo que está fumando (claro, cuando está rica pues no?), lo digo por experiencia porque compañero lúcidos se han visto provocados si a no fumar, a por lo menos acariciar el viento melífluamente verde. Es que el aroma de limón, y ciertamente de casi cien canabinoides (dentro de los cuales el principal psicoactivo es el THC), sí resulta bueno para las fosas nasales del planeta... y por qué no? de muchas mentes cerradas.

El columpio aespacial

Todo comenzó una madrugada en los columpios. Mi cuerpo se balanceaba y la mirada se mecía sobre la posa de arena . Absorto y distraído, los ojos recibían centelleantes y minúsculos destellos reflejados y sobresalientes a la morena arena.

-Cierto, el vidrio está hecho de arena - pensé y fulminé el pensamiento. Seguí columpiándome, entonces me di cuenta que el asunto no había culminado, ya que descubrí -feliz- mi ignorancia.

Aquellos destellos resplandecientes no eran más que los equivalentes a las estrellas del firmamento, es decir, eran sus similares, sólo que en la tierra! Dicha conclusión me hizo ir más allá …. Emocionado de la habilidad de mi mente, reí de gozo al darme cuenta que lo que estaba debajo del columpio (donde yo, solemnemente, me columpiaba) no era una posa de arena, pero sí un espejo al cielo. Atravesó por mí la tentativa de arrojarme sobre él y sentir como si estuviese flotando junto a las estrellas; de soslayo, observé a mi alrededor, luego giré completamente la cabeza y noté una oscuridad total. No dudé en pensarlo: mi astucia había sido premiada, porque yo mismo me había revelado la identidad del universo. Desde ahí ya todo fue una gran revelación: los pensamientos que me habían ayudado quedaron atrás y predominó la contundencia de la realidad: yo no estaba, pues, sobre una poza de arena o un espejo oculto al cielo, sino que estaba … estaba … frente al universo y a la eternidad misma! Sí! Yo, el hombre del columpio no me mecía sentado en una silla atada gracias a cordones a un soporte vertical que permita el peso de las personas e, imagino, la fuerza de gravedad (y si no es esta fuerza debe ser otra, jamás fui bueno para la física, peor aún: tuve que rogar en quinto para que no me mande el profe a vacacional en su curso), eso era totalmente mentira, porque lo que yo hacía era trazar mi recorrido infinito (es decir, recorrer mis galaxias) sobre lo que ahora había descubierto que me pertenecía: aquel inmenso e intrigante (ya no para mí) espacio determinado.

Mi mirada, perpleja y poderosa, nunca más se movió y la sonrisa que obtuvo mi semblante -de oreja a oreja-, tampoco: ahora era yo el Rey del Universo, y ese sitio es, y será, simplemente mío, como lo es todo lo que los rodea, o mejor dicho, de lo que yo los rodeo.

martes, 9 de octubre de 2007

Antes que todo...


Bien, bien, imagino que las cosas que han ido leyendo han sacado algo de cuadro, ya por ser harto estúpidas o por ser harto inocherentes, y es que les recomendarías que antes de entrar a mi blog se fumen su buen cañón para que ya estén sintonizados en la "onda" y comprendan como así todo lo que leyeron tomó su carácter irreal(jaja). La verdad es que yo antes de entrar a mi blog me lanzo uno, pero en verdad les miento porque lo mío va más con esa canción de Sublime, "Smoke two joints", así que ese letrero de "PARE...", parece indicarme a cada rato que detenga el camino. jaja




viernes, 5 de octubre de 2007

Nadie incomoda cuando uno se siente realmente solo


Pueden pasar mil carros cerca de ti, personas están a tu lado e incluso te hablan, los objetos cen y quieren distraerte, pero eso no es suficiente. Es que cuando uno está verdaderamente solo, y no sólo que lo está, sino que lo piensa y lo asume, equivale a formar parte de lo que es nada, la soledad. Es el gran temor de muchas personas, pero también es para algunos un estado de pasividad, al que están acostumbrados y hasta lo sienten acogible. Es fácil formar parte de ella; sin embargo, los individuos que han pasado a formar parte de este círculo ilimitadamente expandible, generalmente llegan luego de varias reflexiones o de efectos de la vida misma. Pueden estar a tu lado, puedes estar acompañado, pero eso no quita que estés en el futuro, el pasado y el presente que significa la soledad. Quizá es una enfermedad, comparada a aquel insomnio del que una vez contagiado, no había cura.