martes, 17 de junio de 2008

Tengo ganas. (A veces).

A veces no me faltan las ganas de tenerte ganas. Ganas de disparar .

Se busca: Alter Ego perdido


Me he perdido. Oh, lástima! Dónde está el Rubén Adán terrible? El dinámico, el jodido, el impulsivo, el cargoso, el hiperactivo... Todo es culpa del autocontrol: pensar y modularme. Pensar y modularme, bla bla bla. NO! No puedo más! Mi otro yo grita dentro de mí, está desesperado. Pero, ¿por qué no le hago caso? ¿Por qué lo ignoro? Lo peor: ¿Por qué lo callo? A él, a uno de mis mejor amigos, a uno de mis mejores cómplices y aliados... Escucha como lo callas y se decepciona de ti mismo, no comprende la razón de que lo tengas atado y encerrado, no conecta ni procesa lo quye le estás haciendo, pues no lo cree. ¿Es verdaderamente para mi bien que lo mantengo inactivo? Yo creo que debería salir tal león hambriento escapa de una jaula ni bien ve las rejas abiertas. Pero.. ¿qué hago? Debería sentirme mejor conmigo mismo llevando esta modalidad, pero me sucede lo contrario, me siento incómodo y confundido. Eso de tan solo observar y callar, de mirar lo que sucede y no reaccionar, de mantenerme así, apaciguado. Es que ese no soy yo. El yo verdadero ya hubiera renunciado al trabajo, ya se hubiera rapado la cabeza, ya se estaría volviendo loco. Pero este no reacciona, y eso es lo que más me molesta, su maldita pasividad. Ya son tres semanas así y no aguanto, esta va a ser la útima, es una semana de decisiones, donde las dudas y las certezas jugarán un papel importante en mis determinaciones, además, una semana donde todo vale: escuchar, hablar, analizar, interpretar, ser analizado, todas las voces valen, las del bien y las del mal, las de los bienechores y la de los malechores, todas reunidas para un acto decisivo: una decisión.

lunes, 16 de junio de 2008

Écos

Escucho écos en mi cabeza. Están en todas partes, como si mi cabeza se tratara de voces sonando en un callejon cerrado. No me dicen algo concreto, sólo se reproducen y ya. Lo cierto es que me están aturdiendo, me están enredando, me están confundiendo. Lo hacen porque suenan e interfieren en mis acciones, por ende las atropeyan y dificultan, y eso a mí me aturde en exceso. Los escucho desde hace un tiempo. Las primeras ocasiones, ni me daba cuenta de ellos, pues pensaba que eran efecto de mi cabeza o del regreso del viaje, sin embargo en las siguientes sí me inquieté, pues descubrí que eran involuntarios y que no obedecían a ningún proceso de la mente. Ahora ya no sé qué hacer con ellos, suenan y resuenan y no los puedo quitar de ahí. Me están enfermando porque cada vez los escucho con más frecuencia y con más potencia, y yo ya no entiendo ni sé qué hacer, ya que ahora -justo en este momento- solo parecen decirme que les debo obedecer. Parecen cobrar vida, coño, parecen querer decirme algo concreto, como si me soplaran qué rumbo tomar. Quizá son señales y no me he dado cuenta, quizá sólo son écos.. .Pero, cómo descubro eso?

sábado, 14 de junio de 2008

Purple Haze (Jueves de Perdón)

El otro día daba vueltas por mi sala y vi que en la tele mi mamá veía un programa esotérico. Como suelo burlarme de ese tipo de cosas, me senté para tener fundamento de lo que diría. Pero los efectos fueron los contrarios. Quizá era porque estaba tan high que todo me llamaba harto la atención, que al final terminé prestándole más importancia de lo usual a lo que escuchaba que decía la tía esotérica. Decía que era el jueves del perdón y no sé qué más, que había que pensar en morado y perdonar interiormente a todas las personas que considerábamos estaban en falta. Y no sé por qué le presté tanta atención! Porque terminé creyéndome todo el rollo! Pensé que nada perdía, por útlimo me considero de pensamiento abierto y creo que todas las posibilidades, de existir, es porque deben tener siempre probabilidad de efectividad. Era lo mismo que creer en Dios. Así que decidí pernsar en morado. Al inicio no lo concebía. Morado? Ya he pensado en colores: amarillo, azul, verde... pero, morado? No entendía. Traté de buscar en mi memoria relacionados a este color pero nada a excepción del Señor de los Milagros. En eso no podía pensar, porque mezclaba una cosa con la otra. No sé por qué morado me sonaba a viscocidad. Noté que era por un capítulo del "Fantasma Escritor" donde el protagonsta era un puaj morado. Traté de buscar algo más adecuado. Saltaron a la memoria los teletubis: imaginé el campo verde y burbujar moradas subiendo al suelo. Estaba mejor, estaba progresando. No sólo era el morado, también era el acto en sí de perdonar. Soy muy resentido y para que perdone a alguien tengo que ver que la persona sienta realmente el acto que causó tal resentimiento. Eso casi nunca suele suceder. A mí tampoco me gusta demostrar que estoy arrepentido, doy la impresión de siempre para adelante. Es una cuestión de orgullo. Ya, ya.. sí me lo han pisoteado alguna vez, y quizá por eso ahora me guardo tanto de las consecuencias de juntarme con algunas personas. Vuelvo al morado. Me acuerdo de la Fábrica de Chocolates, pero ahí todo era marrón. Uno o dos arreglos a la imagen: lagos de morado, praderas de morado, estoy mejorando! A quién perdono (supuestamente). Dos imágenes, dos personas. Personas importantes, pero una ingrata y la otra hipócrita. El morado regresa a su original marrón chocolate. Se cayó todo. Intento de nuevo. Quizá no era lo mejor suplantar el chocolate por el morado y por eso se me cayó la imagen. Pienso. Pienso. Pienso. Nada. Jimi Hendrix me salva la vida. "Purple Haze". Canto mentalmente la canción. Da resultado. Esta canción siempre me hacía imaginar mi cabeza llena de un gas morado. Morado, hay morado por todos lados. Lo he logrado. Pongo las imágenes de las personas, estropean el Pruple Haze, pero sale de nuevo. Esas rolas de Hendrix sí que son el mejor remedio. Podría citar 100 canciones más de él, todas certeras. Seguir con el morado, preocuparse más por las imágnes. Qué sentido tendrá? Se supone que me sentiré mejor conmigo mismo después de esto, se supone que estoy haciendo algo bueno. Me ayudará, estoy seguro. Sacará los karmas y me limpiará. Sonrío. Me siento mejor. Que siga el Purple Haze, aunque estas dos personas no se lo merezcan. No se lo merecen, por eso lo hago por mí, para mi bienestar, egoístamente. Morado. No importa, total, es el día del perdón. Ja. No sé si después de este ejercicio las habré perdonado, pero al menos lo intenté, y eso es lo bueno, cierto? Di que sí nomás.




jueves, 12 de junio de 2008

Auge

Una vez tuve una aventura, en un año de aventuras, que fue la aventura más grande que jamás haya vivido. O experimentado. Una aventura que significaba mucho para mí, que yo la conciliaba no como una aventura sino como un rito a cumplir. Además llegaba en desventaja: del cielo me había caído un duro golpe dos horas antes de la batilla. Pero aun así la superé. Ha sido lo más grande que jamás he vivido. Y creo que nunca lo repetiré. Esa vez fue única. Tuvo lugar en mi país, en mi ciudad, en Santa Anita, en un tal Club Hebraica. Si lo sabes, no te voy a decir más. Y si no, tampoco, quédate con las ganas. Es algo que quería contar. No siempre se reta a la vida y a la muerte, no siempre se cruza el umbral tan jodidamente entre los mundos, jamás se hacen esos retos a los seres superiores, son una falta de respeto, y pueden merecer castigo.. Castigo de ya no abrir los ojos. O de poseer una médula espinal congelada. O de tener un cerebro en electroshock. Espasmos, esquizofrenia, paranoia, y muchas cosas más. Una aventura, de la que rara vez a suceder, volverá.

domingo, 8 de junio de 2008

Mira dónde me escondo...


¿Qué les puedo decir? Sólo que tras esa máscara jamás me van a encontrar. Claro que no, puesto que cuando la uso yo ya no estoy acá, sino que estoy allá. No sé qué tengo, pero de cuando en cuando me la pongo, cuando me muero de miedo y no quiero que nadie me vea, cuando me siento extraño, cuando me percibo irreal, entonces la uso y doy solución a mis problemas. De hecho que soy un loquito más del montón, pero ya pues, no te digo que cuando estoy detrás de ella ya no soy yo sino que soy el otro? Ya pues, entiendes de lo que te estoy hablando o no? Rayos, deja de joderme, ¿sabes qué? Me la voy a poner, ablao!

Blogger Trabajando

Eeee.... Estuve dando vueltas por la web y visité más blogs. Es algo que nunca había hecho. Aunque no lo crean, para mí, el dominio de los blogs no excedía al mío, pero uno siempre tiene que salir de donde se ha quedado estancado. Entonces, comencé a explorar. Y me desilucioné en dicha exploración, ya que encontré muchos blogs mucho más interesantes al míos en cuanto a contenido y a diseño. Lo del contenido, es inevitable, si hay quienes son mejor que yo pues solo mi esfuerzo podría revertir tal situación; en cambio lo del diseño me es más accesible. Por eso el blog va a estar variando en algunas cosas durante una o dos semanas, hasta que encuentre la clave de ponerlo como quería y de incorporarle todo lo que le hace falta. Por el momento ya incluí subscripciones y contador, pero no todo anda bien. Así que bueno, a ver qué sale.

miércoles, 4 de junio de 2008

Oye las voces del río...
















Aléjate de los males. Piensa. Medita. Encuéntrate a ti mismo. Descubre la unidad entre el universo y la persona. Sé más que el que está a tu lado, redime sus vergonzosos actos con tu indiferencia, que los demás no te dañen. Oye las voces del río, y lo comprenderás.

sábado, 31 de mayo de 2008

Revelación

Sólo hay oscuridad. Una sila. Una luz. La luz sobre la silla. Una sombra, una forma. La forma de la sombra deforma la forma de la silla. Una persona está sentada, ella es la sombra.

-Abre los ojos - se escuchó, desde el vacío.

Nada pasó. La voz se alzó y repitió:

-¡Abre los ojos!

Nada pasó. Gritó:

-¡Abre los ojos!

Se escucha una respiración brusca, un jadeo desesperado. Ha abierto los ojos, por fin. La voz le comunica:

-Ahora estás acá, entiendes cierto?

Lo entendió. Se vio en la silla, si vio ese vacío penumbroso, se sintió lívido y asustado. No estaba maniatado, pero sus manos no podían desprenderse de sus rodillas.

-¿Estás listo? - preguntó la voz.

Listo de qué?, pensó. Debía estarlo pues, no? En realidad no lo sabía, tenía miedo, ¿estaba pasando lo que el creía? Pero la voz interrumpió sus pensamientos:

-¿Estás listo?

Lo había esperado tanto tiempo, y ahora....

-¿Estás listo? - ahora gritó la voz, exasperada.

Cerró los ojos.

-¿Estás listo?

Cerró los ojos. Ajustó la mandíbula. Apretó los dientes. Trató de recordar: nada, sólo el último momento.

-¿Estás listo? - gritó ya no una, sino miles de voces.

Cerró los puños y...

-Sí, estoy listo - gritó. Abrió los ojos.

Se había acabado la oscuridad, todo lo contrario: frente a él, luminosidad en exceso. Sus ojos se abrieron más, la pupila se le dilató peor. Miles de imágenes, miles... y de él: corría de niño, salía del colegio, mujeres desleales de su pubertad, el trabajo, la última fiesta, el último lugar que pisó materialmente... Pero había más. Miles de imágenes, pero ya no eran sus experiencias, sin embargó él y otras personas eran los protagonistas. A algunos los reconoció, más no reconoció las circunstancias. Además vio escenas de personas adjuntas a él, hechos que le interesaban, cosas que no sabía. También interactuaba con gente que nunca conoció, o con gente que a las justas vio pasar un día por la calle. Habían miles, millones, billones, trillones de imágenes y nunca acababan.

Entonces comprendió todo. Entonces supo que la verdad se le había revelado. Entonces entendió que la verdad no era una, que no era exactamente la que él vivió, sino todas las que él pudo vivir y las demás vidas que se enlazaban a la suya. Y siguió viendo, aún más anonadado.

Pero en un instante la máquina de figuras se apagó. Lo mismo sucedió con la luz. Intentó hablar, mas no pudo.

-Eso fuiste y eso pudiste ser -le dijo la voz- Ahora, puedes estar tranquilo. Todo se ha acabado para ti. Ya no tienes ninguna duda, el revelador no te mostró solo tu destino, si no el del todos los que te interesaban. Ya no tienes ninguna duda. Ahora ve, y conviértete en una estrella. Perteneciste a la configuración del mundo pero ahora pertenecerás a la configuración del universo.

Y, de pies a cabeza, se evaporó. Desapareció de la silla.



***

Apareció una silla. Una luz la iluminó. Otra forma apareció. El ciclo jamás dejará de continuar.

Ellos te oyen...

Por eso que nadie puede confiar en nadie,



Porque no te van a escuchar,



Sólo puedo confiar en el árbol,



en el río, en el cielo.



Sólo ellos te escucharán



y sólo ellos te sabrán hablar.



Pues tu eres parte de ellos,



y porque ellos son parte de ti



Porque ambos jamás se hablaron,



pero se vieron alegremente crecer,



entonces son hermanos de sangre,



son hijos del mismo creador,



son la misma y única materia.



No lo dudarán: te abrazarán,



te arrollayarán, te acogerán, te comprenderán.



Te dejarán hablar, llorar, maldecir,



Te escucharán



Y, al final, te consolarán y por fin sus consejos oirás.



Sólo ellos, sólo ellos son como tú.



jueves, 29 de mayo de 2008

Aves de Mal Agüero













Cría cuervos, y te sacarán los ojos. Parecen inofensivos, dejan que los mimes y todo, pero luego, ni siquiera vuelan, primero te sacan los ojos y de ahí lo hacen. Es probable que coman de tu alimento y se alimenten de tus sentimientos, pero es sólo la faceta previa a la extirpación de sentidos que te causarán.

martes, 27 de mayo de 2008

Pánico en la Oficina

Han visto esos miles de cúbiculos, cada uno adyacente al otro, y que son miles dentro de un piso de un gran edificio lleno de oficinas? Esos lugares donde a las personas se les designa trabajar como si fuesen abejas dentro de las celdas de los panales? Bueno, ahora yo trabajo en uno de ellos. En el cubículo, digo, en el grande edificio, no. Alguna vez has recibido una de esas incómodas llamadas de un operador telefónico que te ofrece paquetes, promociones, regalos, y hasta la felicidad? Bueno, si eres hispanohablante y estás dentro del database de mi centro de trabajo probablemente a uno de los que escuches seré yo. Claro que no con mi nombre, Federico García, me dicen por ahí. Es que no te diré mi nombre jamás (aparte muchas veces no lo quiero dar y he dicho hasta que me llamo Winston en alguna ocasión): mi trabajo es estafarte, timarte, sacarte varios números telefónicos y hacerte esperar sentado una playera con el logotipo de radio "Emoción". Vaya cacha, no? Pero hay más cacha aún, pues alguna vez te has imaginado querer olvidar a una mujer y tener frente a ti una lista llena de nombres, dentro de la cual se repetirá varias veces el que tiene ella, y que lo mismo pasará con sus apellidos, y hasta con los dígitos de los números de los celulares que recuerdas que tuvo, todo eso mezclado en varias hojas y saltándote agresivamente para que los leas, los releas, y que tu memoria relacione -en este caso, confunda-? Una pesadilla, no? Pues a mí también me pasa eso! Además, alguna vez, otra vez queriendo olvidar a una mujer, te ha tenido que tocar estar en un lugar donde sabes su carro transitará a diario y quedrás ver por la ventana a la hora clave que supones el carro pasará por ahí, y encima ese lugar es, nada más y nada menos, que tu trabajo? Ahora ya va espantosa la cosa. Yo creía que todo se había acabado, pero el sujeto locutor que está atrás mío habla con un tal "Mijael", y repite su nombre varias veces, y ese nombre sí que me cae espeso. Es una locura, en conclusión. Todo parece indicarme a ella, como si el mundo no fuese el mundo y como si los actos no fuesen independientes y deliverados, y que todo esté relacionado en vez de al universo a a ella? Es como si todo fuese su imagen. La vida es así: te da la contra. Acá hay una ventana, felizmente. Uy! Y está abierta.


Easy comes. Easy goes.

Una vez, caminando por la calle, se acercó una chica y me preguntó:

-¿Cuál es tu nombre?

-Leonardo Stone - respondí.

-¿Es cierto? -y añadió-: ¿Y qué haces por la vida?

-Modo Vivendus: psicodélico -contesté irónica y verdaderamente. Ella sonrió.

Nos dimos la mano y a una cuadra ya nos habíamos besado al menos tres veces. A las dos horas, terminaba nuestra primera revolcada de cama en un hostal no tan agradable.

Yo no era adinerado, tenía un poder adquisitivo medio, pero mi ritmo de vida requería de un poco más para ir a la par con mi realidad, sin embargo las épocas eran las épocas y no siempre había que tener dinero propio para divertirse. Pero de todas maneras, cada cierto tiempo me metía a trabajar (como para mantener). Pero no eran trabajos formales: vendedor de vinilos en tiendas de rock, almacenero en la bodega más concurrida de la localidad, ayudante de contabilidad del padre de una ex-enamorada, , y más ocupaciones que demostraban que sólo había terminado la secundaria, que la había respudiado y le había restado importancia, y que ahora vivía, bajó la óptica general, mediocremente. Pero ellos no sabían que la cosa era fácil: yo era frugal, y listo.

Es la historia de un joven cualquiera de los años setenta. El boom del hippismo ha estallado con sus flores y colores (y las grandes olas de libertinaje, comentaban los adultos) y la adolescencia ha sido cautivada (entre ellos, yo!). Los jóvenes se sienten atraídos por esa libertad, por esa frugalidad, por esa simpleza para llevar la vida, y además, a esto se syma que lo tomaban como un escape a décadas anteriores, cuando la represión los cohibía y la manifestación pública se vio sesgada.

Entonces no me preocupaba de nada. Tomaba los empleos que se me presentaban, hacía dinero por dos o tres mese, y, aburrido, los abandonaba. Nada de eso me importaba -para variar- , pues me divertía a mil. Insisto en que la clave de mi vida era: modo vivendus: psicodélico; línea de pensamiento: frugal.

A ella tampoco le interesaba: tenía la misma rutina que yo. Había sido repetidas veces mesera de restoranes o cafeterías de la ciudad o niñera de hijos de sus vecinos. Sus padres tenían más dinero que mi familia, no en gran parte, pero en lo justo. Sin embargo, eran más rígidos y estrictos de carácter, y no apoyaban las costumbres "rebeldes" que ella tenía -una de las razones por las cuales yo detestaba un poco al cabeza de bólido de su padre bigotón maldito, pero eso no era motivo de peleas dentro de nuestra relación-. Ella no les tomaba atención y por eso mismo trabajaba, ya que dejaba de su sueldo para la casa y así justificaba sus actos.


Nos caímos a la perfección. Claro que después del sexo, porque antes de eso yo ni sabía mi nombre, y ella a las justas sabía el mío. Pues sólo nos habíamos visto y habíamos deducido nuestras conductas y por diversión y atracción, seguimos fiel e inescrupolosamente nuestros instintos. Quizá la sesión en aquel hostalillo fue tan buena, ardua, sudorosa, placentera, cochina, que permitió la conversación tan fluida que nos hizo conocernos.


Así nos conocimos. Salimos y viajamos juntos a muchos conciertos. En muchos de ellos entragamos gran parte de nosotros, y creo que hasta mucha euforia se quedó en esos lugares, como almas que penan, pero que penan para bien. Nos divertíamos locamente. Nuestro destino era incierto, porsupuesto, pero, como ya lo he dicho, eso no nos importaba. Lo importante era el presente, y lo esábamos pasando bien.

Pero como todo lo que fácil viene, fácil se va, en determinado momento nuestras vidas se bifurcaron. No fue por peleas ni nada similar, simplemente, como sucede con las cosas del universo, había culminado nuestro ciclo. Me apenó bastante la manera como se fue, y por eso mismo creía que se había acabado el ciclo: ella había resquebrajado el círculo. Creía (tiempo pasado) que nada tenía final. Obviamente, hay cosas que no lo tienen, pero nosotros no fuimos parte de esa excepción.

Continué mi modo vivendus: experimenté cada vez con más cosas, pero nunca me sentí igual en ninguno de los viajes. Lo hice -las experimentaciones-, durante un tiempo para olvidar, pero luego volvió, simplemente, a ser parte de mi rutina.

Es una historia breve de mi vida, de mi vida breve en cuanto a momentos pero no en cuanto a tiempo, si no mírame: aquí, sentado en una mecedora para pasar mi vejez, viendo la puesta del sol y el ocaso, recordando. Casi siempre me gana la nostalgia, mas no me derrota. Recuerdo alegremente y por eso me pongo melancólico, porque sé que ya lo único que me queda por vivir es la muerte. Mientras tanto, fumo de la pipa, y me sigo meciendo.

domingo, 25 de mayo de 2008

¿Qué pasa?


¿Qué pasa? Fíjate donde estás, cuál es la razón para que actúes así? ¿Qué sucede? Frío, náuseas, miedo ¿Cuál es la molestia? Se supone que debes estar disfrutando, en vez de lo contrario. El escenario está allá adelante, pero por qué no lo miras? ¿Por qué no tratas de distraerte? ¿Es que no puedes? Deja de mirar a todos como si tuvieran caras de lobos, ellos son humanos al igual que tú por qué te asustas? ¿Cuál es tu temor? Deja de titubear al hablar, mírame a los ojos, ya déjate de huevadas. ¿No te das cuenta? te estás comportando como un imbécil. No puedes ni hablar. Así no vas a llegar a ningún lado, y peor aun: así cualquier cosa te puede pasar. Cualquiera te puede detener. Caminas extráño, no sabes dónde estás, te caes en cada paso, tu pierna izquiera está temblando. Sí, está temblando de nuevo, estás nervioso pero contrólate, no entres en el pánico. Ya esa pierna no dejará de temblar. Hay confusiones, hay sed en la boca, hay un hueco en el corazón, hay una insuficiencia en la mente. Tienes que componerte, es por tu propio bien. No, esa no es excusa, míranos a nosotros: ¿Estamos igual que tú? No. Estamos sonriendo, hablando, etc., primo dime por favor qué te pasa? Nada? Nosotros ya hemos hablado, te apoyamos, pero ve con cuidado. Si dices que no pasa nada normal, pero no estamos viendo lo mismo que tú. Párate y camina bien, para que no tengas problemas.

No hay colores, no hay sonidos, hay una nube que oculta todo.

Debilidad. ¿Hasta cuándo va a durar?

Lo que se pierde no se recupera, se queda en el camino, y eso es quizá lo que te pasa a ti.

sábado, 24 de mayo de 2008

Serpientes






Serpientes. Malditos animales que se envuelven y pican con su veneno. Es agradable sentir como se enrrolan a tu alrededor, lo hacen con una delicadeza única, tanto que parece dulzura inclusive. Sin embargo, lo único que esperan es poder clavarte el veneno. Animales represantantes de la discordia, la mentira y la hipocresía, esos son sus símbolos.

Pero siempre existirá alguien que las derrotará y las extirpará para erradicar desde la raiz todo su veneno, es decir, alguien que las devuelva de dónde vinieron: el infierno. Y será quien menos se pensó.

viernes, 23 de mayo de 2008

Lúgubre retorno

He aprendido una cosa más de la vida.

Que hay personas que no valen la pena, que solo saben dañar.

Disculpen esas idioteces que escribo.

El blog está andando de nuevo, el camino que tome, nadie lo sabe, ni yo.

Y si está en camino es gracias a dos grandes bróders que están a mi lado, que han visto mi reacción,zque se han sorprendido y me han apoyado. En este momento a nadie más que a ellos les puedo agradecerm y a la vez pedirles disculpas por haberme visto así.

martes, 20 de mayo de 2008

Blog Out

Sé que les dije que iba a seguir escribiendo. Fue cierto que me animaron mucho los comentaros. Era verdad que me impulsaron y que quería mejorar el blog. Pero por el momento nada de eso va a suceder.

La línea del Tren no es una línea lúgubre, y veo que el tren se está desbordando por ese errado camino. Por lo tanto no me queda más que apagar la máquina por el momento.

Disculpen, el blog estará fuera por un promedio de quince días.

Es que hay algo en mi pasado que ha desaparecido, que ya no conforma a mí. Se me ha perdido, se me ha extraviado. Y como dice Eco -por segunda vez en este blog cito al semiólogo italiano- en "La misteriosa llama de la reina Loana", para uno seguir adelante debe encadenar los hechos del pasado, y para eso describe a una persona que ha perdido la memoria de todos los hechos de su vida (los demàs sí los recuerda: libros, lugares, etc.), y que sin eso no puede seguir avanzando porque no han manera de enlazar el presente con el fuuro y el pasado. Algo similar me ha sucedido, algo de mi pasado ha desaparecido y no veo la forma de que vuelva, por tanto estoy desubicado y no sé cómo proseguir.

No quiero escribir, no quiero crear. No quiero muchas cosas.

Y eso, ustedes no se lo merecen.
Asé que por mientras vean los Simpsons nomás, se reirán de ley, disfruten su risa también.


domingo, 18 de mayo de 2008

Ella. La inigualable

Ella
La incomparable

Ella
Ella sabe que la respeto,
que la amo,
que no puedo vivir sin ella,

Ella.

Ella
Es inigualable
Pero a veces dudo
No sé porqué, pero dudo
Pienso que me hace daño, y,
Entonces algunas noches la repudio
Pero, después, no puedo evitarlo
Regreso a pensar en ella
Más y más

Y mis ideas se fortalecen, y mi corazón la pide con más deseo

Recuerdo los momentos que vivimos
NO!
Me equivoco!
Recuerdo los momentos que me hizo vivir
La euforia
La alegría
Los pensamientos que en mi destapó
La época que para mi marcó
El universo que me presentó

Entonces pienso en ella
Ella
En la que nunca podré dejar de pensar

Ella
Usualmente también me desea,
Sabe que es compatible a mí,
Pero duda,
Y me hace sufrir

Y, entonces, me siento solo...


Sin Ella!

Blogspot

Estaba bastante molesto en realidad. Mi ánimo andaba de malas y ya pensaba en dejar de escribir acá. No sé, es que soy un resentido. Me pasa algo y me peleo con todo el mundo. Pensé que mis escritos empezarían a ser muy lúgubres y que este tren se saldría del camino. Sin embargo, de casualidad, vi algunos de los comentarios que me han dejado y que yo no sabía que me habían dejado. Comentarios agradables, sobretodo. Eso me puso muy contento. Yo no suelo intervenir personalmente en el blog, porque yo creo que el interés de nadie al leer esto es saber sobre mi vida. Yo hice este blog para plasmar ideas elaboradas, exponer fantasías y proponer nuevas realidades. Pero en esta ocasión sí tomo la palabra, muy alegre, y agradezco a los lectores que ya sé que tengo. Sé que no soy un superdotado en las letras, y que muchas de mis historias les deben parecer sin sentido. Pero esa es mi percepción, y ahí está el detalle. Espero seguir así, pienso mejorar el blog -que ya tiene más de seis meses-: escindirlo no sólo por fechas, sino también por dos categorías, como lo será portafolio (donde abrán fotos o imagenes tipo "Mística Enteógena" o "Recuerdos del Pasado", por citar un par), y cuentos (donde irán todos los escritos fantásticos). Espero sigan sintonizándome, olvídenlo, que les esperan muchas novedades.

sábado, 17 de mayo de 2008

Toque de queda

Hay vasos de agua en la habitación. Hay poca luz y tensión. Las velas están prendidas, pero apenas iluminan. Todo está acabado, el hombre ha muerto ahí sentado. Aún tiene la copa de vino en la mano, el cigarrilo bota humo y apesta la habitación. Hay rastros de soledad, mas no de piedad. Los libros son las paredes, ellos sí pueden hablar, pero no de lo que ha sucedido acá. Hay silencio por todos lados, el navegante el lago de la vida ha cruzado, su final ha culminado. El permanecería ahí buen tiempo sentado, la humanidad de él se ha olvidado, no dejó huella alguna en su recorrido mundano. El lugar adonde partirá es desconocido, tampoco ahí, quizá, será bienvenido. Entonces creerá que no ha muerto, que su vida sigue continuando, que está despierto. Pero él, en su silla, ya ha fallecido. Y eso no tiene remedio. Los libros envejecerá, él tierra se hará y en tierra se desvanecerá. No fue trascendente, pero tampoco por eso tendrá otra oportunidad.


martes, 6 de mayo de 2008

Mística Enteógena














El hombre y su inevitable conexión con la naturaleza. Gracias a ella, conocerá los misterios y las verdades del universo. El hombre, ser ilimitado.




martes, 29 de abril de 2008

Y Regresaré...

Ha sido una larga temporada. Sï, este es uno de esos textos que escribo yo mismo, vagabundo, el autor del blog, es decir, esto no es ningún cuento.

Una larga temporada sin fiestas de irrealidad. Sin entrar al túnel, ver los lásers y escuchar los estrepitosos sonidos, sin ver a esos mutantes que bailan escondidos de la sociedad de arriba, que ve todo esto como caótico. Sí, mucho tiempo sin mi presencia. Pero mi signo dice que renazco de las cenizas, mismo fénix, y eso pasará:
vas a voltear en el tono y me vas a ver, sudando de nuevo, con mi cara de locazo, las muecas por todos lados, la camisa abierta, el wiro en mano, la chela en la otra, y yo siguo asi, sudando y sudando, sin dejar de bailar, cruzando las puertas del acá y del más allá, eliminando las restricciones de la percepción.


Y reiré. Y me sentiré en casa de nuevo.


I predict a riot!


lunes, 28 de abril de 2008

Otra Frase...


"Si las puertas de la percepción se
abrieran, todo le parecería al hombre
como en realidad es, infinito."


- William Blake

Historia de una Lágrima

Dicen que en los inicios del mundo las lágrimas no existían. No es que la gente haya vivido feliz, es que las penas que tenían nunca fueron tan grandes como para sentirlas con profundidad. Todo empezó con la llegada de las mujeres a la aldea de los hombres. Éstas llamaron la atención de los hombres, quienes anonadados por lo que a su vista se ofrecía intuyeron que ellas tenían relación alguna con ellos y que debían complementarse. Al inicio no fue difícil, puesto las mujeres sentían la misma atracción hacia los hombres, e igualmente intuían -ellas gracias a su séptimo sentido- que eran compenetrables.

Así fue que los dos sexos se juntaron, convivieron y procrearon felices y sin problemas hasta que las mujeres descubireron que los hombres, a diferencia de ellas, poseían sentimientos más honestos, apasionados, y sobre todo, más firmes; entonces trataron de tomar ventaja a la situación y actuaron. Los hombres, muy al contrario de lo que pensaban, no respondieron a los juegos malignos que ellas les tendieron; sucede que ellos las querían, pero el mundo era muy grande aún y además de haber tantas cosas por descubrir el hombre todavía no había madurado mentalmente en ese aspecto.

Pero un día nació un hombre diferente. Éste pequeño, desde muy chico miró con otros ojos a las mujeres, se sorprendía del brillo que emitían, brillo que no poseían los varones. Creció, pues, enamorado. Fue un adelantado a su época, y también el más desdichado. Las mujeres, siempre vivaces de pensamiento y hábiles para la patraña, no demoraron en darse cuenta de la suceptibilidad de ese muchacho hacia las veleidades de la mujer. Entonces le presentaron a la mujer más bella de su especie, quien se haría cargo de hacerlo sufrir.

Desde el primero momento el impacto producido en el joven fue arrollador. Para él simplemente esa esa joven no era una mujercita cualquiera, ella era como el sol, como la luna, como las estrellas del firmamento. La chica, que sabía muy bien lo que tenía que hacer, descargó con todo su ira su mayor gracia, y encantó ilimitadamente a quien hizo creer que podía ser su media naranja. El pequeño, deslumbrado, comenzó a vivir los días más felices de su historia a tal punto que creyó estar cerca de la eternidad. Simplemente, al lado de esa chica todo era diferente. Adoraba como le hablaba, como lo trataba, como lo quería. Y cuando él penso que el mundo cambiaría gracias a su misma persona, la muchacha empezó a destilar su veneno..

Poco a poco embarró la mente del joven, llegando incluso a manipularlo, puesto que él, que no entendía la manera en que ella creaba conflictos e inventaba verdades que lo sumían en la máxima confusión, cambió su forma de ser. Se volvió apocopado y timorato, y cogió la costumbre de andar por ahí sin sentido, hasta que no encontró el camino de vuelta y y se perdió en un desierto desconocido. Pasó mucho tiempo ahí muerto de sed y de hambre, mas sin esto afectarlo. Le creció la barba y la cabellera y se volvió un joven viejo.

Las mujeres, alegres por su progreso, decidieron ir más allá. Para ello enviarion a la chica al desierto. Una vez que el ya viejo joven la vio recobró el ánimo y se sintió lleno de vitalidad: ella había ido a buscarlo. El hombre olvidó la sed y el hambre y recordo los árboles y los ríos. Sin embargo, al tiempo se le presentaron nuevamente problemas ficticios pero ineludibles: que qué había hecho en el desierto, qué cómo habpia aguantado sus necesidades, qué en quién había saciado toda su sed. "Nada". Pero era falsa su verdad a tal punto que dudaba, irónicamente, de su palabra.

Al incio pudo subsistir; al tiempo, cayó de nuevo. Ideas invadían su cabeza y la barba le crecía otra vez. Se perdió en el desierto y ahí, sentado, fijó su mirada en el vacío, en el todo, y trató de hallar la manera de demostrar la verdadera verdad. Regresó a la aldea y con palabras intentó persuadir a su querida musa, pero ella, muy bien entrenada, lo despidió con más acusaciones -aun más graves- y le ordenó no volverla a visitar. Esa sería la estocada final, al menos así lo tenían previsto... así que lo fue. El sujeto no comprendió como era que esa mujer cambiaba tan rápido y sin algún fundamento su ánimo contra él, y se vio rechazado del paraíso. Esta vez optó por olvidar. Sintió que algo en su fuero interno partía para no regresar...

Se fue y solo, sentado en una piedra bajo la luna llena, percibió algo resbalar por su mejilla. No se secó. Un sentimiento acompañaba el líquido que caía, pronto su boca se encogió en un puchero y un contristado y humilde gritó expiró valientemente de su pecho. El cielo también lo sintió: el viento sopló fuerte y los truenos tronaron molestos por la desgracia e injusticia de uno de los hombres más tiernos que habían visto salir de la tierra, aquel ser preparado para amar. Era la primera vez que experimentaba esa sensación y si no se sorprendió fue porque sentía el gran alivio del desahogo con cada lágrima. Así, durante el llanto, fue dejando todo lo que lo adolecía hasta sentirse seco y vacío. Nunca más apareció en la aldea y las mujeres, que lograron su objetivo, padecieron a las semanas el castigo por su cuerlad. Dicen que algunas se volvieron serpientes; otras, calabazas, y otras cuervos de rapiña, pero no se sabe con exacta certeza.

Las lágrimas que cayeron al suelo dieron a brotar un tipo de planta muy especial, colorida y acapullada, la cual, del oxígeno que absorve y luego emana al ambiente, entraba a los hombres y mujeres y les dejaba los síntomas de las primeras lágrimas. Entones hay una época en el año, especial en que esta flor brota, en que la población se ve sometida al desahoga y a la desconsolación, y entonces no le queda más que llorar, y hacerlo sin saber que hace muchos siglos fue un hombre el primero en experimentar esa sensación, un hombre, que por lo cierto, jamás dejó de sufrir por ese golpe.


viernes, 25 de abril de 2008

Superhéroes


Jimi Hendrix









John Lennon







Jim Morrison








Bob Dylan





Mick Jagger






Chuck Berry







Janis Joplin





David Bowie







Kurt Cobain





Unknown Soldier


Sin duda, estos sujetos no nacieron para la tierra -en su mayoría. Son superhéroes, por sus grandes capacidades de la psiquis.

lunes, 7 de abril de 2008

A mí no me gusta el sushi


A mí no me gusta el sushi. Lo probé por primera vez hace unos años, y si bien las sensaciones iniciales fueron geniales, las que siguieron a éstas fueron catastróficas. Diría yo que es un plato traicionero. Su apariencia es exquisita, pero en el fondo lo único que hay es veneno. No importa de donde provenga o si sean un poco distintos en forma, al final todos son iguales: poseen, a partir de una capa intermedia, glándulas que emitirán el veneno, y lo mismo pasa con las capas que la siguen. Yo fui víctima un tiempo d este plato, lo comía a gusto y hablaba bien de éste con mis amigos, hasta que supe los verdaderos efectos que producía dicho "manjar". Para empezar, era casi adictivo: una vez que lo probabas bastaba para caer rendido a sus atributos. Después me acometieron unos dolores en el organismo y rápidamente los asocié a lo único que consideraba capaz de afectar de esa manera, es decir, al sushi. Desde esa revelación me resistí ecuánimamente y con éxito a seguir degustándolo; sin embargo muchas veces el plato regresaba a mí sin que yo lo haya buscado. Por ejemplo, llegaba a una reunión de negocios y tenía ahí, clavado en la mesa, el maldito sushi. No me quedaba mas que "saborearlo" nuevamente, sin querer hacerlo en realidad, solo que hubiese sido de muy mal gusto empezar una cena donde se hablarían de futuros proyectos rechazando el plato del anfitrión. Claro que después de la cena padecía yo los efectos traicioneros del pesacado crudo japonés, la paradoja entraba en acción: bienestar en el gusto y malestar en el estómago y la cabeza, añadido un sentimiento de culpabilidad por haber hecho algo que no quería. Mucho tiempo me obligué a ya no probarlo para nada, y me dediqué entonces a deleitarme con otros platos, otros platos muy deliciosos que siempre habían estado ahí, a mi lado, desprendiendo su aroma para que yo les preste atención, pero la ceguedad en la que me mantenía por el en verdad sabor desagradable del sushi no me dejaron darles cabida. Experimenté mucho mayor satisfacción con estos inclusive: la comida pasaba mejor, no creaba disturbios en el organismo y podías dejar de comerla por temporadas y después, cuando la desearas de nuevo, probarla sin problemas. Sin embargo el sushi tenía algo especial y único, y de haber sido posible extraerte el venero que reaccionaba tan adversamente dentro de uno (dolores por todos lados, dolores por todos lados), hubiese sido genial y no me cansaría jamás de tenerlo en mi mesa. Ahora, después de años cuidando mi salud y con el sistema de inmunibilidad más fuerte, pruebo de vez en cuando el sushi, mas no sin antes tomarme mis precauciones, como tratar de saber en qué estado se sitúa el pescado, o de saber qué hacer en caso de reacciones adversas (lo cual se producirá casi siempre), o de anticipar los presuntos daños que me pueda acarrear. Pero nunca dejo de decir que éste debió ser siempre mi plato favorito, lástima que me caiga tan mal, porque sí he escuchado a quienes contradicen mis plabras y alagan al sushi, aludiendo además que cuando ellos lo comen el sushi se presenta más agradable y más fresco, como si el pescado ansiara que te lo comieras, cosa que no sucedía conmigo. En fin...


domingo, 6 de abril de 2008

Encerrado en mi cabeza

El registro de los sucesos que me han acontecido hasta estas palabras ha sido eliminado. He sido despodseído de sustantividad: no reconozco cuál es mi nombre. El lugar donde me encuentro es muy similar al interior de un cubo mágico. Mis movimientos trazan el espacio, es decir, para que un lugar, o un punto exista, debo moverme y así delinearlo; entonces, si estoy inmóvil, el universo soy yo, si abro los ojos y giro el cuello a la derecha, pues la derecha exisitrá. En vez de planetas reconozco imágenes: una sucedión de personas atraviesa mi cabeza. Estoy totalmente encerrado y sin idea de cómo salir, hay escaleras que van a todos lados, y a las habitaciones a las que llevan parecen producir ecos. Los sonidos son compactos: entran al oído y se establecen ahí sin desparecer, y cuando han tocado con un nervio resuenan y fingen ser mi conciencia. Hay alguien o algo más allá de todo esto. Estoy asustado porque no encuentro el escape, doy vueltas pero regreso al sitio inicial siempre, creo que todos los cuartos están conectados entre sí, y que hasta la puerta de salida (en el caso que exista) te lleva de regreso adentro. Por sorpresa han regresado algunos datos a mi memoria, pero no encuentro sentido a lo que vivo, lo que sé de mí no concuerda con nada de lo que está a mi alrededor. Uno de los caminos que tomé me ha conducido a un espacio al aire libre (es mi primera percepción), observo con atención: los árboles son naranjas, el cielo es amarillo, y en vez de nubes hay planetas. No hay signo de vida a la vista. Pienso que soy parte del Planeta de los Simios. Una luz, muy brillante, resplandece a lo lejos. La gravedad ha desaparecido y la fuerza de tal brillo me absorve. El lugar y todo me ha ursurpado la voluntad, y por eso mismo estoy saliendo de éste, no porque quisiera ya que me sería imposible. ¡He regresado! ¡Estoy en casa! Trato de entablar contacto con las cosas pero todavía son ajenas a mí, eso quiere decir que he regresado pero solo en una parte. Sin embargo ahora sí veo las cosas con normalidad, aunque el tiempo no existe y el espacio sigue distorsionado. Paulatinamente recobro el sentido de más cosas, eso ayuda de alguna forma, ya que ya sé dónde es la salida que el lugar donde estoy es mi casa. A pesar de esto no me deja de cavilar la interrogante de si siempre habré estado aquí. No lo sé y no lo puedo saber. Mientras tanto, sigo sentado, viendo el techo, viendo las cosas pasar, pasar y pasar...

martes, 25 de marzo de 2008

Guión de un Crímen

-Escena Uno: Boris, presa de la ira y de los celos, decide asesinar a Josefina, su esposa. Es un crímen violento; una larga discusión cargada de oprobios y después, sin titubeos, Boris coge el cuchillo de la cocina y apuñala a su cónyuge donde él la considera más vulnerable: en el corazón.

-Escena Dos: El cuerpo de Josefina aparece tendido en el suelo del patio, bañado en sangre. Empieza a llover. Boris, pasmado por lo que hizo, aún no puede conectar bien los hechos, la ira y la desesperación no han desaparecido todavía. Pentra más en sus pensamientos y comienza a sentirse culpable. Arroja el cuchillo al patio.

-Escena Tres: Boris, bajando rápidamente las escaleras del sótano. Una vez ahí, busca desesperado la lampa . Empieza a hablar solo. La conciencia hace su primera aparición en el relato.

-Escena Cuatro: No ha dejado de llover en el patio, sudando y con mucho esfuerzo, cava un hoyo grande. Deposita en éste el cuerpo de la esposa muerta, después de haberla tenido cargada entre brazos,

-Escena Cinco: Aparecen imágenes de Josefina y Boris. Se proyecta como se conocieron quince años atrás: en un parque lleno de palomas, ellos caminando por todos lados juntos, su primer beso, la boda y la mudanza a esa casa. Una lágrima, enfocada en primer plano, cae sobre el vaso de whisky y produce un estentóreo sonido en la sala iluminada por un lamparín.

-Escena Seis: Boris rompe el equilibrio en un llanto desmesurado. Los recuerdos se contaminaron por la imagen de la traición. El alcohol lo tumba, cierra los ojos y se apaga la pantalla.

-Escena Siete: El sol cae sobre la casa. En el patio la lampa está recostada en un montículo de arena.

Fin

lunes, 24 de marzo de 2008

Pastillas de Felicidad


Sientes ansiadas correr dentro de tí?

Un pequeno frío congela la sangre?

Tus ojos se cierran y se abren y das un suspiro?

Tranquila, no eres víctima de nada fuera de lo normal...

Solo vas a experimentar una experiencia más...

Quédate tranquila y recibe mi cigarro, eso te ayudará.

Ahora las cosas han cambiado, cierto? Lo digo porque estás sonriendo...

Oh, por supuesto, yo también tengo ganas de bailar...

Sé que sientes la euforia dentro de ti

Así que ahora únete a mí

Lo haces bien... eres parte del descontrol

Ahora, por favor, cierra los ojos y siente la felidad...

Es prestada, pero por el momento la puedes gozar

Ven a mí, sé parte de la eternidad...

Y tu cerebro jamás dejará de estar compuesto de colores.


Una frase...


«Algunos fármacos son ilegítimos
pero hay gran tráfico, lo cual es lógico
porque los réditos son astronómicos
y hay muchas víctimas, hay muchas cárceles.
Voces hipócritas piden, coléricas
medidas drásticas, sillas eléctricas.
En las Antípodas todo es idéntico,
idéntico a lo autóctono.»


Javier Krahe: Antípodas 1999

martes, 29 de enero de 2008

Los Caminos de la Vida

¿Cómo son los caminos de la vida?

¿Son intrincados?¿Libres?¿Prohibidos?

Son un misterio ineludible, estamos olbigados a recorrerlos, tanto así que no existe manera de salir ni existe acto que hagamos que no se escriba sobre tales caminos.

Los caminos de la vida son parte del hombre, pero es él quien los va escribiendo, o, por decirle técnicamente, quien va dirigiendo la modalidad o la forma que éstos van tomando.

Los caminos de la vida no son únicos, son infinitos como la arena. Quizá, basándonos en el supuesto que éstos se pudiesen coger y juntar (vaya utopía), estoy casi seguro que conformaríamos a Dios.

Los caminos de la vida tienen una finalidad, mas mientras estemos recorriéndolos nos será oculta así hagamos el máximo esfuerzo. Por lo tanto, solo una vez acabado el recorrido se podrá saber de su naturaleza, pero de ese momento no hay sobre la tierra quien nos haya podido documentar al respecto, y además no sabemos de qué tanto nos servirá aquella revelación.

sábado, 5 de enero de 2008

Fiestas de Fantasía

Estoy embriagado de irrealidad, he sido envuelto coquetamente por las falsedades del mundo y las gracias de la utopía, soy un mutante en este mismo momento.

Estoy embriagado de irrealidad y siento el poder correr por mi sangre y la ironía y la cólera atacarme como preciados invitados.

Estoy embriagado de irrealidad y nadie lo va a notar, soy presa de un efecto y lo voy a disfrutar.

Estoy embriagado de irrealidad en el mundo real, todo lo que aparece en mis ojos es falso y la velocidad a la que va mi cerebro es insólita.

Estoy embriagado de irrealidad y no lo hago porque quiera escapar.

Estoy embriagado de irrealidad, lo siento y me agrada, campos de cerezas y diamantes en el cielo, suspiro absorvido por el poder de las plantas, el agua y el sol; soy un elemento más de la naturaleza.

Estoy embriagado de irrealidad acá, tirado, viendo el sol; pronto seré una roca y en millones de años habré visto quedamente todas las aberrocidades del hombre, pero ni mi vista ni mi lomo sentirán tales dolores, porque seré una roca, un soldado eterno.

Estoy embriagado de irrealidad, me río y me sobo la panza, puedo ser un pirata o un árabe.

Estoy embriagado de irrealidad e impera la risa, la risa soy yo, y la risa dijo Eco era el arma para derrotar a Dios. Tiene razón: siento que yo estoy más arriba del mundo y que el sol es un caramelo en mi lengua.

Estoy embriagado de irrealidad, y cuándo va a terminar?

Las luces siguen allá...