sábado, 31 de mayo de 2008

Revelación

Sólo hay oscuridad. Una sila. Una luz. La luz sobre la silla. Una sombra, una forma. La forma de la sombra deforma la forma de la silla. Una persona está sentada, ella es la sombra.

-Abre los ojos - se escuchó, desde el vacío.

Nada pasó. La voz se alzó y repitió:

-¡Abre los ojos!

Nada pasó. Gritó:

-¡Abre los ojos!

Se escucha una respiración brusca, un jadeo desesperado. Ha abierto los ojos, por fin. La voz le comunica:

-Ahora estás acá, entiendes cierto?

Lo entendió. Se vio en la silla, si vio ese vacío penumbroso, se sintió lívido y asustado. No estaba maniatado, pero sus manos no podían desprenderse de sus rodillas.

-¿Estás listo? - preguntó la voz.

Listo de qué?, pensó. Debía estarlo pues, no? En realidad no lo sabía, tenía miedo, ¿estaba pasando lo que el creía? Pero la voz interrumpió sus pensamientos:

-¿Estás listo?

Lo había esperado tanto tiempo, y ahora....

-¿Estás listo? - ahora gritó la voz, exasperada.

Cerró los ojos.

-¿Estás listo?

Cerró los ojos. Ajustó la mandíbula. Apretó los dientes. Trató de recordar: nada, sólo el último momento.

-¿Estás listo? - gritó ya no una, sino miles de voces.

Cerró los puños y...

-Sí, estoy listo - gritó. Abrió los ojos.

Se había acabado la oscuridad, todo lo contrario: frente a él, luminosidad en exceso. Sus ojos se abrieron más, la pupila se le dilató peor. Miles de imágenes, miles... y de él: corría de niño, salía del colegio, mujeres desleales de su pubertad, el trabajo, la última fiesta, el último lugar que pisó materialmente... Pero había más. Miles de imágenes, pero ya no eran sus experiencias, sin embargó él y otras personas eran los protagonistas. A algunos los reconoció, más no reconoció las circunstancias. Además vio escenas de personas adjuntas a él, hechos que le interesaban, cosas que no sabía. También interactuaba con gente que nunca conoció, o con gente que a las justas vio pasar un día por la calle. Habían miles, millones, billones, trillones de imágenes y nunca acababan.

Entonces comprendió todo. Entonces supo que la verdad se le había revelado. Entonces entendió que la verdad no era una, que no era exactamente la que él vivió, sino todas las que él pudo vivir y las demás vidas que se enlazaban a la suya. Y siguió viendo, aún más anonadado.

Pero en un instante la máquina de figuras se apagó. Lo mismo sucedió con la luz. Intentó hablar, mas no pudo.

-Eso fuiste y eso pudiste ser -le dijo la voz- Ahora, puedes estar tranquilo. Todo se ha acabado para ti. Ya no tienes ninguna duda, el revelador no te mostró solo tu destino, si no el del todos los que te interesaban. Ya no tienes ninguna duda. Ahora ve, y conviértete en una estrella. Perteneciste a la configuración del mundo pero ahora pertenecerás a la configuración del universo.

Y, de pies a cabeza, se evaporó. Desapareció de la silla.



***

Apareció una silla. Una luz la iluminó. Otra forma apareció. El ciclo jamás dejará de continuar.

Ellos te oyen...

Por eso que nadie puede confiar en nadie,



Porque no te van a escuchar,



Sólo puedo confiar en el árbol,



en el río, en el cielo.



Sólo ellos te escucharán



y sólo ellos te sabrán hablar.



Pues tu eres parte de ellos,



y porque ellos son parte de ti



Porque ambos jamás se hablaron,



pero se vieron alegremente crecer,



entonces son hermanos de sangre,



son hijos del mismo creador,



son la misma y única materia.



No lo dudarán: te abrazarán,



te arrollayarán, te acogerán, te comprenderán.



Te dejarán hablar, llorar, maldecir,



Te escucharán



Y, al final, te consolarán y por fin sus consejos oirás.



Sólo ellos, sólo ellos son como tú.



jueves, 29 de mayo de 2008

Aves de Mal Agüero













Cría cuervos, y te sacarán los ojos. Parecen inofensivos, dejan que los mimes y todo, pero luego, ni siquiera vuelan, primero te sacan los ojos y de ahí lo hacen. Es probable que coman de tu alimento y se alimenten de tus sentimientos, pero es sólo la faceta previa a la extirpación de sentidos que te causarán.

martes, 27 de mayo de 2008

Pánico en la Oficina

Han visto esos miles de cúbiculos, cada uno adyacente al otro, y que son miles dentro de un piso de un gran edificio lleno de oficinas? Esos lugares donde a las personas se les designa trabajar como si fuesen abejas dentro de las celdas de los panales? Bueno, ahora yo trabajo en uno de ellos. En el cubículo, digo, en el grande edificio, no. Alguna vez has recibido una de esas incómodas llamadas de un operador telefónico que te ofrece paquetes, promociones, regalos, y hasta la felicidad? Bueno, si eres hispanohablante y estás dentro del database de mi centro de trabajo probablemente a uno de los que escuches seré yo. Claro que no con mi nombre, Federico García, me dicen por ahí. Es que no te diré mi nombre jamás (aparte muchas veces no lo quiero dar y he dicho hasta que me llamo Winston en alguna ocasión): mi trabajo es estafarte, timarte, sacarte varios números telefónicos y hacerte esperar sentado una playera con el logotipo de radio "Emoción". Vaya cacha, no? Pero hay más cacha aún, pues alguna vez te has imaginado querer olvidar a una mujer y tener frente a ti una lista llena de nombres, dentro de la cual se repetirá varias veces el que tiene ella, y que lo mismo pasará con sus apellidos, y hasta con los dígitos de los números de los celulares que recuerdas que tuvo, todo eso mezclado en varias hojas y saltándote agresivamente para que los leas, los releas, y que tu memoria relacione -en este caso, confunda-? Una pesadilla, no? Pues a mí también me pasa eso! Además, alguna vez, otra vez queriendo olvidar a una mujer, te ha tenido que tocar estar en un lugar donde sabes su carro transitará a diario y quedrás ver por la ventana a la hora clave que supones el carro pasará por ahí, y encima ese lugar es, nada más y nada menos, que tu trabajo? Ahora ya va espantosa la cosa. Yo creía que todo se había acabado, pero el sujeto locutor que está atrás mío habla con un tal "Mijael", y repite su nombre varias veces, y ese nombre sí que me cae espeso. Es una locura, en conclusión. Todo parece indicarme a ella, como si el mundo no fuese el mundo y como si los actos no fuesen independientes y deliverados, y que todo esté relacionado en vez de al universo a a ella? Es como si todo fuese su imagen. La vida es así: te da la contra. Acá hay una ventana, felizmente. Uy! Y está abierta.


Easy comes. Easy goes.

Una vez, caminando por la calle, se acercó una chica y me preguntó:

-¿Cuál es tu nombre?

-Leonardo Stone - respondí.

-¿Es cierto? -y añadió-: ¿Y qué haces por la vida?

-Modo Vivendus: psicodélico -contesté irónica y verdaderamente. Ella sonrió.

Nos dimos la mano y a una cuadra ya nos habíamos besado al menos tres veces. A las dos horas, terminaba nuestra primera revolcada de cama en un hostal no tan agradable.

Yo no era adinerado, tenía un poder adquisitivo medio, pero mi ritmo de vida requería de un poco más para ir a la par con mi realidad, sin embargo las épocas eran las épocas y no siempre había que tener dinero propio para divertirse. Pero de todas maneras, cada cierto tiempo me metía a trabajar (como para mantener). Pero no eran trabajos formales: vendedor de vinilos en tiendas de rock, almacenero en la bodega más concurrida de la localidad, ayudante de contabilidad del padre de una ex-enamorada, , y más ocupaciones que demostraban que sólo había terminado la secundaria, que la había respudiado y le había restado importancia, y que ahora vivía, bajó la óptica general, mediocremente. Pero ellos no sabían que la cosa era fácil: yo era frugal, y listo.

Es la historia de un joven cualquiera de los años setenta. El boom del hippismo ha estallado con sus flores y colores (y las grandes olas de libertinaje, comentaban los adultos) y la adolescencia ha sido cautivada (entre ellos, yo!). Los jóvenes se sienten atraídos por esa libertad, por esa frugalidad, por esa simpleza para llevar la vida, y además, a esto se syma que lo tomaban como un escape a décadas anteriores, cuando la represión los cohibía y la manifestación pública se vio sesgada.

Entonces no me preocupaba de nada. Tomaba los empleos que se me presentaban, hacía dinero por dos o tres mese, y, aburrido, los abandonaba. Nada de eso me importaba -para variar- , pues me divertía a mil. Insisto en que la clave de mi vida era: modo vivendus: psicodélico; línea de pensamiento: frugal.

A ella tampoco le interesaba: tenía la misma rutina que yo. Había sido repetidas veces mesera de restoranes o cafeterías de la ciudad o niñera de hijos de sus vecinos. Sus padres tenían más dinero que mi familia, no en gran parte, pero en lo justo. Sin embargo, eran más rígidos y estrictos de carácter, y no apoyaban las costumbres "rebeldes" que ella tenía -una de las razones por las cuales yo detestaba un poco al cabeza de bólido de su padre bigotón maldito, pero eso no era motivo de peleas dentro de nuestra relación-. Ella no les tomaba atención y por eso mismo trabajaba, ya que dejaba de su sueldo para la casa y así justificaba sus actos.


Nos caímos a la perfección. Claro que después del sexo, porque antes de eso yo ni sabía mi nombre, y ella a las justas sabía el mío. Pues sólo nos habíamos visto y habíamos deducido nuestras conductas y por diversión y atracción, seguimos fiel e inescrupolosamente nuestros instintos. Quizá la sesión en aquel hostalillo fue tan buena, ardua, sudorosa, placentera, cochina, que permitió la conversación tan fluida que nos hizo conocernos.


Así nos conocimos. Salimos y viajamos juntos a muchos conciertos. En muchos de ellos entragamos gran parte de nosotros, y creo que hasta mucha euforia se quedó en esos lugares, como almas que penan, pero que penan para bien. Nos divertíamos locamente. Nuestro destino era incierto, porsupuesto, pero, como ya lo he dicho, eso no nos importaba. Lo importante era el presente, y lo esábamos pasando bien.

Pero como todo lo que fácil viene, fácil se va, en determinado momento nuestras vidas se bifurcaron. No fue por peleas ni nada similar, simplemente, como sucede con las cosas del universo, había culminado nuestro ciclo. Me apenó bastante la manera como se fue, y por eso mismo creía que se había acabado el ciclo: ella había resquebrajado el círculo. Creía (tiempo pasado) que nada tenía final. Obviamente, hay cosas que no lo tienen, pero nosotros no fuimos parte de esa excepción.

Continué mi modo vivendus: experimenté cada vez con más cosas, pero nunca me sentí igual en ninguno de los viajes. Lo hice -las experimentaciones-, durante un tiempo para olvidar, pero luego volvió, simplemente, a ser parte de mi rutina.

Es una historia breve de mi vida, de mi vida breve en cuanto a momentos pero no en cuanto a tiempo, si no mírame: aquí, sentado en una mecedora para pasar mi vejez, viendo la puesta del sol y el ocaso, recordando. Casi siempre me gana la nostalgia, mas no me derrota. Recuerdo alegremente y por eso me pongo melancólico, porque sé que ya lo único que me queda por vivir es la muerte. Mientras tanto, fumo de la pipa, y me sigo meciendo.

domingo, 25 de mayo de 2008

¿Qué pasa?


¿Qué pasa? Fíjate donde estás, cuál es la razón para que actúes así? ¿Qué sucede? Frío, náuseas, miedo ¿Cuál es la molestia? Se supone que debes estar disfrutando, en vez de lo contrario. El escenario está allá adelante, pero por qué no lo miras? ¿Por qué no tratas de distraerte? ¿Es que no puedes? Deja de mirar a todos como si tuvieran caras de lobos, ellos son humanos al igual que tú por qué te asustas? ¿Cuál es tu temor? Deja de titubear al hablar, mírame a los ojos, ya déjate de huevadas. ¿No te das cuenta? te estás comportando como un imbécil. No puedes ni hablar. Así no vas a llegar a ningún lado, y peor aun: así cualquier cosa te puede pasar. Cualquiera te puede detener. Caminas extráño, no sabes dónde estás, te caes en cada paso, tu pierna izquiera está temblando. Sí, está temblando de nuevo, estás nervioso pero contrólate, no entres en el pánico. Ya esa pierna no dejará de temblar. Hay confusiones, hay sed en la boca, hay un hueco en el corazón, hay una insuficiencia en la mente. Tienes que componerte, es por tu propio bien. No, esa no es excusa, míranos a nosotros: ¿Estamos igual que tú? No. Estamos sonriendo, hablando, etc., primo dime por favor qué te pasa? Nada? Nosotros ya hemos hablado, te apoyamos, pero ve con cuidado. Si dices que no pasa nada normal, pero no estamos viendo lo mismo que tú. Párate y camina bien, para que no tengas problemas.

No hay colores, no hay sonidos, hay una nube que oculta todo.

Debilidad. ¿Hasta cuándo va a durar?

Lo que se pierde no se recupera, se queda en el camino, y eso es quizá lo que te pasa a ti.

sábado, 24 de mayo de 2008

Serpientes






Serpientes. Malditos animales que se envuelven y pican con su veneno. Es agradable sentir como se enrrolan a tu alrededor, lo hacen con una delicadeza única, tanto que parece dulzura inclusive. Sin embargo, lo único que esperan es poder clavarte el veneno. Animales represantantes de la discordia, la mentira y la hipocresía, esos son sus símbolos.

Pero siempre existirá alguien que las derrotará y las extirpará para erradicar desde la raiz todo su veneno, es decir, alguien que las devuelva de dónde vinieron: el infierno. Y será quien menos se pensó.

viernes, 23 de mayo de 2008

Lúgubre retorno

He aprendido una cosa más de la vida.

Que hay personas que no valen la pena, que solo saben dañar.

Disculpen esas idioteces que escribo.

El blog está andando de nuevo, el camino que tome, nadie lo sabe, ni yo.

Y si está en camino es gracias a dos grandes bróders que están a mi lado, que han visto mi reacción,zque se han sorprendido y me han apoyado. En este momento a nadie más que a ellos les puedo agradecerm y a la vez pedirles disculpas por haberme visto así.

martes, 20 de mayo de 2008

Blog Out

Sé que les dije que iba a seguir escribiendo. Fue cierto que me animaron mucho los comentaros. Era verdad que me impulsaron y que quería mejorar el blog. Pero por el momento nada de eso va a suceder.

La línea del Tren no es una línea lúgubre, y veo que el tren se está desbordando por ese errado camino. Por lo tanto no me queda más que apagar la máquina por el momento.

Disculpen, el blog estará fuera por un promedio de quince días.

Es que hay algo en mi pasado que ha desaparecido, que ya no conforma a mí. Se me ha perdido, se me ha extraviado. Y como dice Eco -por segunda vez en este blog cito al semiólogo italiano- en "La misteriosa llama de la reina Loana", para uno seguir adelante debe encadenar los hechos del pasado, y para eso describe a una persona que ha perdido la memoria de todos los hechos de su vida (los demàs sí los recuerda: libros, lugares, etc.), y que sin eso no puede seguir avanzando porque no han manera de enlazar el presente con el fuuro y el pasado. Algo similar me ha sucedido, algo de mi pasado ha desaparecido y no veo la forma de que vuelva, por tanto estoy desubicado y no sé cómo proseguir.

No quiero escribir, no quiero crear. No quiero muchas cosas.

Y eso, ustedes no se lo merecen.
Asé que por mientras vean los Simpsons nomás, se reirán de ley, disfruten su risa también.


domingo, 18 de mayo de 2008

Ella. La inigualable

Ella
La incomparable

Ella
Ella sabe que la respeto,
que la amo,
que no puedo vivir sin ella,

Ella.

Ella
Es inigualable
Pero a veces dudo
No sé porqué, pero dudo
Pienso que me hace daño, y,
Entonces algunas noches la repudio
Pero, después, no puedo evitarlo
Regreso a pensar en ella
Más y más

Y mis ideas se fortalecen, y mi corazón la pide con más deseo

Recuerdo los momentos que vivimos
NO!
Me equivoco!
Recuerdo los momentos que me hizo vivir
La euforia
La alegría
Los pensamientos que en mi destapó
La época que para mi marcó
El universo que me presentó

Entonces pienso en ella
Ella
En la que nunca podré dejar de pensar

Ella
Usualmente también me desea,
Sabe que es compatible a mí,
Pero duda,
Y me hace sufrir

Y, entonces, me siento solo...


Sin Ella!

Blogspot

Estaba bastante molesto en realidad. Mi ánimo andaba de malas y ya pensaba en dejar de escribir acá. No sé, es que soy un resentido. Me pasa algo y me peleo con todo el mundo. Pensé que mis escritos empezarían a ser muy lúgubres y que este tren se saldría del camino. Sin embargo, de casualidad, vi algunos de los comentarios que me han dejado y que yo no sabía que me habían dejado. Comentarios agradables, sobretodo. Eso me puso muy contento. Yo no suelo intervenir personalmente en el blog, porque yo creo que el interés de nadie al leer esto es saber sobre mi vida. Yo hice este blog para plasmar ideas elaboradas, exponer fantasías y proponer nuevas realidades. Pero en esta ocasión sí tomo la palabra, muy alegre, y agradezco a los lectores que ya sé que tengo. Sé que no soy un superdotado en las letras, y que muchas de mis historias les deben parecer sin sentido. Pero esa es mi percepción, y ahí está el detalle. Espero seguir así, pienso mejorar el blog -que ya tiene más de seis meses-: escindirlo no sólo por fechas, sino también por dos categorías, como lo será portafolio (donde abrán fotos o imagenes tipo "Mística Enteógena" o "Recuerdos del Pasado", por citar un par), y cuentos (donde irán todos los escritos fantásticos). Espero sigan sintonizándome, olvídenlo, que les esperan muchas novedades.

sábado, 17 de mayo de 2008

Toque de queda

Hay vasos de agua en la habitación. Hay poca luz y tensión. Las velas están prendidas, pero apenas iluminan. Todo está acabado, el hombre ha muerto ahí sentado. Aún tiene la copa de vino en la mano, el cigarrilo bota humo y apesta la habitación. Hay rastros de soledad, mas no de piedad. Los libros son las paredes, ellos sí pueden hablar, pero no de lo que ha sucedido acá. Hay silencio por todos lados, el navegante el lago de la vida ha cruzado, su final ha culminado. El permanecería ahí buen tiempo sentado, la humanidad de él se ha olvidado, no dejó huella alguna en su recorrido mundano. El lugar adonde partirá es desconocido, tampoco ahí, quizá, será bienvenido. Entonces creerá que no ha muerto, que su vida sigue continuando, que está despierto. Pero él, en su silla, ya ha fallecido. Y eso no tiene remedio. Los libros envejecerá, él tierra se hará y en tierra se desvanecerá. No fue trascendente, pero tampoco por eso tendrá otra oportunidad.


martes, 6 de mayo de 2008

Mística Enteógena














El hombre y su inevitable conexión con la naturaleza. Gracias a ella, conocerá los misterios y las verdades del universo. El hombre, ser ilimitado.




martes, 29 de abril de 2008

Y Regresaré...

Ha sido una larga temporada. Sï, este es uno de esos textos que escribo yo mismo, vagabundo, el autor del blog, es decir, esto no es ningún cuento.

Una larga temporada sin fiestas de irrealidad. Sin entrar al túnel, ver los lásers y escuchar los estrepitosos sonidos, sin ver a esos mutantes que bailan escondidos de la sociedad de arriba, que ve todo esto como caótico. Sí, mucho tiempo sin mi presencia. Pero mi signo dice que renazco de las cenizas, mismo fénix, y eso pasará:
vas a voltear en el tono y me vas a ver, sudando de nuevo, con mi cara de locazo, las muecas por todos lados, la camisa abierta, el wiro en mano, la chela en la otra, y yo siguo asi, sudando y sudando, sin dejar de bailar, cruzando las puertas del acá y del más allá, eliminando las restricciones de la percepción.


Y reiré. Y me sentiré en casa de nuevo.


I predict a riot!


lunes, 28 de abril de 2008

Otra Frase...


"Si las puertas de la percepción se
abrieran, todo le parecería al hombre
como en realidad es, infinito."


- William Blake

Historia de una Lágrima

Dicen que en los inicios del mundo las lágrimas no existían. No es que la gente haya vivido feliz, es que las penas que tenían nunca fueron tan grandes como para sentirlas con profundidad. Todo empezó con la llegada de las mujeres a la aldea de los hombres. Éstas llamaron la atención de los hombres, quienes anonadados por lo que a su vista se ofrecía intuyeron que ellas tenían relación alguna con ellos y que debían complementarse. Al inicio no fue difícil, puesto las mujeres sentían la misma atracción hacia los hombres, e igualmente intuían -ellas gracias a su séptimo sentido- que eran compenetrables.

Así fue que los dos sexos se juntaron, convivieron y procrearon felices y sin problemas hasta que las mujeres descubireron que los hombres, a diferencia de ellas, poseían sentimientos más honestos, apasionados, y sobre todo, más firmes; entonces trataron de tomar ventaja a la situación y actuaron. Los hombres, muy al contrario de lo que pensaban, no respondieron a los juegos malignos que ellas les tendieron; sucede que ellos las querían, pero el mundo era muy grande aún y además de haber tantas cosas por descubrir el hombre todavía no había madurado mentalmente en ese aspecto.

Pero un día nació un hombre diferente. Éste pequeño, desde muy chico miró con otros ojos a las mujeres, se sorprendía del brillo que emitían, brillo que no poseían los varones. Creció, pues, enamorado. Fue un adelantado a su época, y también el más desdichado. Las mujeres, siempre vivaces de pensamiento y hábiles para la patraña, no demoraron en darse cuenta de la suceptibilidad de ese muchacho hacia las veleidades de la mujer. Entonces le presentaron a la mujer más bella de su especie, quien se haría cargo de hacerlo sufrir.

Desde el primero momento el impacto producido en el joven fue arrollador. Para él simplemente esa esa joven no era una mujercita cualquiera, ella era como el sol, como la luna, como las estrellas del firmamento. La chica, que sabía muy bien lo que tenía que hacer, descargó con todo su ira su mayor gracia, y encantó ilimitadamente a quien hizo creer que podía ser su media naranja. El pequeño, deslumbrado, comenzó a vivir los días más felices de su historia a tal punto que creyó estar cerca de la eternidad. Simplemente, al lado de esa chica todo era diferente. Adoraba como le hablaba, como lo trataba, como lo quería. Y cuando él penso que el mundo cambiaría gracias a su misma persona, la muchacha empezó a destilar su veneno..

Poco a poco embarró la mente del joven, llegando incluso a manipularlo, puesto que él, que no entendía la manera en que ella creaba conflictos e inventaba verdades que lo sumían en la máxima confusión, cambió su forma de ser. Se volvió apocopado y timorato, y cogió la costumbre de andar por ahí sin sentido, hasta que no encontró el camino de vuelta y y se perdió en un desierto desconocido. Pasó mucho tiempo ahí muerto de sed y de hambre, mas sin esto afectarlo. Le creció la barba y la cabellera y se volvió un joven viejo.

Las mujeres, alegres por su progreso, decidieron ir más allá. Para ello enviarion a la chica al desierto. Una vez que el ya viejo joven la vio recobró el ánimo y se sintió lleno de vitalidad: ella había ido a buscarlo. El hombre olvidó la sed y el hambre y recordo los árboles y los ríos. Sin embargo, al tiempo se le presentaron nuevamente problemas ficticios pero ineludibles: que qué había hecho en el desierto, qué cómo habpia aguantado sus necesidades, qué en quién había saciado toda su sed. "Nada". Pero era falsa su verdad a tal punto que dudaba, irónicamente, de su palabra.

Al incio pudo subsistir; al tiempo, cayó de nuevo. Ideas invadían su cabeza y la barba le crecía otra vez. Se perdió en el desierto y ahí, sentado, fijó su mirada en el vacío, en el todo, y trató de hallar la manera de demostrar la verdadera verdad. Regresó a la aldea y con palabras intentó persuadir a su querida musa, pero ella, muy bien entrenada, lo despidió con más acusaciones -aun más graves- y le ordenó no volverla a visitar. Esa sería la estocada final, al menos así lo tenían previsto... así que lo fue. El sujeto no comprendió como era que esa mujer cambiaba tan rápido y sin algún fundamento su ánimo contra él, y se vio rechazado del paraíso. Esta vez optó por olvidar. Sintió que algo en su fuero interno partía para no regresar...

Se fue y solo, sentado en una piedra bajo la luna llena, percibió algo resbalar por su mejilla. No se secó. Un sentimiento acompañaba el líquido que caía, pronto su boca se encogió en un puchero y un contristado y humilde gritó expiró valientemente de su pecho. El cielo también lo sintió: el viento sopló fuerte y los truenos tronaron molestos por la desgracia e injusticia de uno de los hombres más tiernos que habían visto salir de la tierra, aquel ser preparado para amar. Era la primera vez que experimentaba esa sensación y si no se sorprendió fue porque sentía el gran alivio del desahogo con cada lágrima. Así, durante el llanto, fue dejando todo lo que lo adolecía hasta sentirse seco y vacío. Nunca más apareció en la aldea y las mujeres, que lograron su objetivo, padecieron a las semanas el castigo por su cuerlad. Dicen que algunas se volvieron serpientes; otras, calabazas, y otras cuervos de rapiña, pero no se sabe con exacta certeza.

Las lágrimas que cayeron al suelo dieron a brotar un tipo de planta muy especial, colorida y acapullada, la cual, del oxígeno que absorve y luego emana al ambiente, entraba a los hombres y mujeres y les dejaba los síntomas de las primeras lágrimas. Entones hay una época en el año, especial en que esta flor brota, en que la población se ve sometida al desahoga y a la desconsolación, y entonces no le queda más que llorar, y hacerlo sin saber que hace muchos siglos fue un hombre el primero en experimentar esa sensación, un hombre, que por lo cierto, jamás dejó de sufrir por ese golpe.


viernes, 25 de abril de 2008

Superhéroes


Jimi Hendrix









John Lennon







Jim Morrison








Bob Dylan





Mick Jagger






Chuck Berry







Janis Joplin





David Bowie







Kurt Cobain





Unknown Soldier


Sin duda, estos sujetos no nacieron para la tierra -en su mayoría. Son superhéroes, por sus grandes capacidades de la psiquis.

lunes, 7 de abril de 2008

A mí no me gusta el sushi


A mí no me gusta el sushi. Lo probé por primera vez hace unos años, y si bien las sensaciones iniciales fueron geniales, las que siguieron a éstas fueron catastróficas. Diría yo que es un plato traicionero. Su apariencia es exquisita, pero en el fondo lo único que hay es veneno. No importa de donde provenga o si sean un poco distintos en forma, al final todos son iguales: poseen, a partir de una capa intermedia, glándulas que emitirán el veneno, y lo mismo pasa con las capas que la siguen. Yo fui víctima un tiempo d este plato, lo comía a gusto y hablaba bien de éste con mis amigos, hasta que supe los verdaderos efectos que producía dicho "manjar". Para empezar, era casi adictivo: una vez que lo probabas bastaba para caer rendido a sus atributos. Después me acometieron unos dolores en el organismo y rápidamente los asocié a lo único que consideraba capaz de afectar de esa manera, es decir, al sushi. Desde esa revelación me resistí ecuánimamente y con éxito a seguir degustándolo; sin embargo muchas veces el plato regresaba a mí sin que yo lo haya buscado. Por ejemplo, llegaba a una reunión de negocios y tenía ahí, clavado en la mesa, el maldito sushi. No me quedaba mas que "saborearlo" nuevamente, sin querer hacerlo en realidad, solo que hubiese sido de muy mal gusto empezar una cena donde se hablarían de futuros proyectos rechazando el plato del anfitrión. Claro que después de la cena padecía yo los efectos traicioneros del pesacado crudo japonés, la paradoja entraba en acción: bienestar en el gusto y malestar en el estómago y la cabeza, añadido un sentimiento de culpabilidad por haber hecho algo que no quería. Mucho tiempo me obligué a ya no probarlo para nada, y me dediqué entonces a deleitarme con otros platos, otros platos muy deliciosos que siempre habían estado ahí, a mi lado, desprendiendo su aroma para que yo les preste atención, pero la ceguedad en la que me mantenía por el en verdad sabor desagradable del sushi no me dejaron darles cabida. Experimenté mucho mayor satisfacción con estos inclusive: la comida pasaba mejor, no creaba disturbios en el organismo y podías dejar de comerla por temporadas y después, cuando la desearas de nuevo, probarla sin problemas. Sin embargo el sushi tenía algo especial y único, y de haber sido posible extraerte el venero que reaccionaba tan adversamente dentro de uno (dolores por todos lados, dolores por todos lados), hubiese sido genial y no me cansaría jamás de tenerlo en mi mesa. Ahora, después de años cuidando mi salud y con el sistema de inmunibilidad más fuerte, pruebo de vez en cuando el sushi, mas no sin antes tomarme mis precauciones, como tratar de saber en qué estado se sitúa el pescado, o de saber qué hacer en caso de reacciones adversas (lo cual se producirá casi siempre), o de anticipar los presuntos daños que me pueda acarrear. Pero nunca dejo de decir que éste debió ser siempre mi plato favorito, lástima que me caiga tan mal, porque sí he escuchado a quienes contradicen mis plabras y alagan al sushi, aludiendo además que cuando ellos lo comen el sushi se presenta más agradable y más fresco, como si el pescado ansiara que te lo comieras, cosa que no sucedía conmigo. En fin...


domingo, 6 de abril de 2008

Encerrado en mi cabeza

El registro de los sucesos que me han acontecido hasta estas palabras ha sido eliminado. He sido despodseído de sustantividad: no reconozco cuál es mi nombre. El lugar donde me encuentro es muy similar al interior de un cubo mágico. Mis movimientos trazan el espacio, es decir, para que un lugar, o un punto exista, debo moverme y así delinearlo; entonces, si estoy inmóvil, el universo soy yo, si abro los ojos y giro el cuello a la derecha, pues la derecha exisitrá. En vez de planetas reconozco imágenes: una sucedión de personas atraviesa mi cabeza. Estoy totalmente encerrado y sin idea de cómo salir, hay escaleras que van a todos lados, y a las habitaciones a las que llevan parecen producir ecos. Los sonidos son compactos: entran al oído y se establecen ahí sin desparecer, y cuando han tocado con un nervio resuenan y fingen ser mi conciencia. Hay alguien o algo más allá de todo esto. Estoy asustado porque no encuentro el escape, doy vueltas pero regreso al sitio inicial siempre, creo que todos los cuartos están conectados entre sí, y que hasta la puerta de salida (en el caso que exista) te lleva de regreso adentro. Por sorpresa han regresado algunos datos a mi memoria, pero no encuentro sentido a lo que vivo, lo que sé de mí no concuerda con nada de lo que está a mi alrededor. Uno de los caminos que tomé me ha conducido a un espacio al aire libre (es mi primera percepción), observo con atención: los árboles son naranjas, el cielo es amarillo, y en vez de nubes hay planetas. No hay signo de vida a la vista. Pienso que soy parte del Planeta de los Simios. Una luz, muy brillante, resplandece a lo lejos. La gravedad ha desaparecido y la fuerza de tal brillo me absorve. El lugar y todo me ha ursurpado la voluntad, y por eso mismo estoy saliendo de éste, no porque quisiera ya que me sería imposible. ¡He regresado! ¡Estoy en casa! Trato de entablar contacto con las cosas pero todavía son ajenas a mí, eso quiere decir que he regresado pero solo en una parte. Sin embargo ahora sí veo las cosas con normalidad, aunque el tiempo no existe y el espacio sigue distorsionado. Paulatinamente recobro el sentido de más cosas, eso ayuda de alguna forma, ya que ya sé dónde es la salida que el lugar donde estoy es mi casa. A pesar de esto no me deja de cavilar la interrogante de si siempre habré estado aquí. No lo sé y no lo puedo saber. Mientras tanto, sigo sentado, viendo el techo, viendo las cosas pasar, pasar y pasar...

martes, 25 de marzo de 2008

Guión de un Crímen

-Escena Uno: Boris, presa de la ira y de los celos, decide asesinar a Josefina, su esposa. Es un crímen violento; una larga discusión cargada de oprobios y después, sin titubeos, Boris coge el cuchillo de la cocina y apuñala a su cónyuge donde él la considera más vulnerable: en el corazón.

-Escena Dos: El cuerpo de Josefina aparece tendido en el suelo del patio, bañado en sangre. Empieza a llover. Boris, pasmado por lo que hizo, aún no puede conectar bien los hechos, la ira y la desesperación no han desaparecido todavía. Pentra más en sus pensamientos y comienza a sentirse culpable. Arroja el cuchillo al patio.

-Escena Tres: Boris, bajando rápidamente las escaleras del sótano. Una vez ahí, busca desesperado la lampa . Empieza a hablar solo. La conciencia hace su primera aparición en el relato.

-Escena Cuatro: No ha dejado de llover en el patio, sudando y con mucho esfuerzo, cava un hoyo grande. Deposita en éste el cuerpo de la esposa muerta, después de haberla tenido cargada entre brazos,

-Escena Cinco: Aparecen imágenes de Josefina y Boris. Se proyecta como se conocieron quince años atrás: en un parque lleno de palomas, ellos caminando por todos lados juntos, su primer beso, la boda y la mudanza a esa casa. Una lágrima, enfocada en primer plano, cae sobre el vaso de whisky y produce un estentóreo sonido en la sala iluminada por un lamparín.

-Escena Seis: Boris rompe el equilibrio en un llanto desmesurado. Los recuerdos se contaminaron por la imagen de la traición. El alcohol lo tumba, cierra los ojos y se apaga la pantalla.

-Escena Siete: El sol cae sobre la casa. En el patio la lampa está recostada en un montículo de arena.

Fin

lunes, 24 de marzo de 2008

Pastillas de Felicidad


Sientes ansiadas correr dentro de tí?

Un pequeno frío congela la sangre?

Tus ojos se cierran y se abren y das un suspiro?

Tranquila, no eres víctima de nada fuera de lo normal...

Solo vas a experimentar una experiencia más...

Quédate tranquila y recibe mi cigarro, eso te ayudará.

Ahora las cosas han cambiado, cierto? Lo digo porque estás sonriendo...

Oh, por supuesto, yo también tengo ganas de bailar...

Sé que sientes la euforia dentro de ti

Así que ahora únete a mí

Lo haces bien... eres parte del descontrol

Ahora, por favor, cierra los ojos y siente la felidad...

Es prestada, pero por el momento la puedes gozar

Ven a mí, sé parte de la eternidad...

Y tu cerebro jamás dejará de estar compuesto de colores.


Una frase...


«Algunos fármacos son ilegítimos
pero hay gran tráfico, lo cual es lógico
porque los réditos son astronómicos
y hay muchas víctimas, hay muchas cárceles.
Voces hipócritas piden, coléricas
medidas drásticas, sillas eléctricas.
En las Antípodas todo es idéntico,
idéntico a lo autóctono.»


Javier Krahe: Antípodas 1999

martes, 29 de enero de 2008

Los Caminos de la Vida

¿Cómo son los caminos de la vida?

¿Son intrincados?¿Libres?¿Prohibidos?

Son un misterio ineludible, estamos olbigados a recorrerlos, tanto así que no existe manera de salir ni existe acto que hagamos que no se escriba sobre tales caminos.

Los caminos de la vida son parte del hombre, pero es él quien los va escribiendo, o, por decirle técnicamente, quien va dirigiendo la modalidad o la forma que éstos van tomando.

Los caminos de la vida no son únicos, son infinitos como la arena. Quizá, basándonos en el supuesto que éstos se pudiesen coger y juntar (vaya utopía), estoy casi seguro que conformaríamos a Dios.

Los caminos de la vida tienen una finalidad, mas mientras estemos recorriéndolos nos será oculta así hagamos el máximo esfuerzo. Por lo tanto, solo una vez acabado el recorrido se podrá saber de su naturaleza, pero de ese momento no hay sobre la tierra quien nos haya podido documentar al respecto, y además no sabemos de qué tanto nos servirá aquella revelación.

sábado, 5 de enero de 2008

Fiestas de Fantasía

Estoy embriagado de irrealidad, he sido envuelto coquetamente por las falsedades del mundo y las gracias de la utopía, soy un mutante en este mismo momento.

Estoy embriagado de irrealidad y siento el poder correr por mi sangre y la ironía y la cólera atacarme como preciados invitados.

Estoy embriagado de irrealidad y nadie lo va a notar, soy presa de un efecto y lo voy a disfrutar.

Estoy embriagado de irrealidad en el mundo real, todo lo que aparece en mis ojos es falso y la velocidad a la que va mi cerebro es insólita.

Estoy embriagado de irrealidad y no lo hago porque quiera escapar.

Estoy embriagado de irrealidad, lo siento y me agrada, campos de cerezas y diamantes en el cielo, suspiro absorvido por el poder de las plantas, el agua y el sol; soy un elemento más de la naturaleza.

Estoy embriagado de irrealidad acá, tirado, viendo el sol; pronto seré una roca y en millones de años habré visto quedamente todas las aberrocidades del hombre, pero ni mi vista ni mi lomo sentirán tales dolores, porque seré una roca, un soldado eterno.

Estoy embriagado de irrealidad, me río y me sobo la panza, puedo ser un pirata o un árabe.

Estoy embriagado de irrealidad e impera la risa, la risa soy yo, y la risa dijo Eco era el arma para derrotar a Dios. Tiene razón: siento que yo estoy más arriba del mundo y que el sol es un caramelo en mi lengua.

Estoy embriagado de irrealidad, y cuándo va a terminar?

Las luces siguen allá...

lunes, 24 de diciembre de 2007

Feliz Navidad

Bueno, yo no soy muy partícipe de la navidad ni nada de eso, es más, en este día suelo sentirme muy malhumorado y adopto la personalidad del Grinch, pero sé que no todos comparten el mismo espíritu negativo en cuanto a esta fiesta, es por eso que de todas maneras les deseo, a todos los visitantes de mi blog, las más felices navidades de todas, agregándo que espero que la pases bien en familia y los que no, que igual la pasen bien. Yo, por mi lado, cenaré en casa y me elevaré hasta el infinito. Ya no doy más vueltas y les dejo su regalo:


martes, 4 de diciembre de 2007

Los Mundos

Un mundo es el que nosotros vemos; otro , es el que existe más allá. Ese, el que está más lejos, en el que no habitamos, solo es conseguido por algunos aventureros ávidos de la distorsión y el caos y, por qué no, de la diversión y del riesgo. Ambos son muy diferentes; por ejemplo, el tiempo, inevitable en nuestro mundo, es ajeno al otro. Este 'otro' del que hablo, es más intenso y es real que todo está alterado. Entra o una emoción o un pánico abrasador al momento de penetrarlo y percibir el cambio de 'gravedad'. Por eso es que solo algunos aventureros lo conocen, puesto no todos se atreven a someterse a tan fuertes impresiones.

Hay, por lo general, humanos que nacen con las llaves a ese portal dimensional dentro de sí, y por las personas comunes podrían ser descritos como "prototipos mutantes", dada la resistencia al desenfreno. Es así como hay dos alternativas sin que muchos de ustedes lo sepan. Existen maneras de pasar el portal, en la mayoría de los casos con ayuda de las "llaves" (las llamaré así, guardando el respeto) que el creador nos dejó ocultas para descubrirlas, y las que el hombre científicamente creó.

Yo, ahora, después de escribir esto y haber tenido si no muchas (y menos las 'suficientes') experiencias, he llegado a pensar que no hay realidad, que todo aquello que observemos a través de nuestros ojos es solo una imagen impuesta, externa a la que el cerebro puede crear.

Pero tiene un precio especial tal experiencia, porque si debo citar la premisa más verídica de todas, señalaría: "Todo tiene un precio en esta vida". El más allá es sorprendente, fabuloso, inédito, y el regreso resulta un viaje muy prolongado en la mente, de regreso a lo que se termina de vivir. Áhí también muchos sucumben: caen ante la desesperación y la crisis del pensamiento. Los viajeros casuales ya están acostumbrados a esto, y los que tiene buen espíritu y buenos ánimos logran evadir la trampa de la "llave", ya que saben que no es más que una trampa.

Con conciencia, siempre, sin subestimar a dónde vas. Eso sí.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Inconvenientes?

Es típico de un blog que se actualize frecuentemente, lo cual no ha sucedido con este, mi gran creación. No voy a mandar un trillón de pretextos, simplemente voy a decir que me aleje unos días de los lapiceros y de las ideas locas y que terminé semiesclavo de un play station 2. Además de eso últimamente la pélicula que se filma en mi vida parece llamarse "Vértigo", pero bueno, ya ha pasado el tiempo y me he puesto nuevamente los chimpunes, listo para entrar a lesionar a todos en la cancha. Otro motivo fue que pensaba que esto debía estar solo lleno de cuentos fantásticos o afines, mas ya me di cuenta que también pueden ir muchas cosas más, cosas que irán viendo con el pasar del tiempo, porque como ya lo dije, estoy de vuelta, y este blog va a estar otra vez de cabeza.

jueves, 25 de octubre de 2007

Recuerdos del Pasado



En un tiempo muy arcano, previo a algún ataque, así lucieron las paredes de mi cuarto: un mosaico tomografía.



















QUÉ LOCO NO?


viernes, 12 de octubre de 2007

Visitas del demonio

Desde el día en que me exhilié por decisión propia en este cuarto las conversaciones se han ausentado de mi vidam o bueno, estuvieron ausentes durante un largo (muy largo) periodo.

Pasaba yo las horas leyendo libros ya leídos porque los acutales no me satisfacen, por tanto no me quedó más que deleitarme con los libros que marcaron mi época y la infundieron de ánimos. Soy mucho de divagar y me doy cuenta de ello en estas líneas y es por eso que pido permiso del lector y, para que vean que enmiendo rápido mis erroes, retomo el rumbo del cuento.

Fueron horas largas y de profunda reflexión, donde los resultados fueron los que temía -teniendo en cuenta las desposiciones de mis territorios y el fracaso conyugal con mi esposa luego de que esta descubriese que no pude resistir a los encantos de una esbela morena que conocí en uan feria donde compraba libros- que había sufrido ahora último: ahorré y ahorré mi rencor hasta alcanzar fortunas y tener un potencial de demencia alto... y; deliraba, soñaba, recreaba, la extinción de la raza humana.

Sé que mis conclusiones son exageradas, pero tengo en cuenta el magno carácter que poseo y me permito a mí mismo dichas seducciones, alucinaciones de mi cabeza que sueñan con verse hechas realidad. En ese momento noté, como nunca jamás (porque ya me había olvidado de poder presenciar) una presencia en el lugar. Quise pasarla por desapercibida, mas me fue imposible. Enfadado al verme apartado de mis malignos proyectos miré primero de soslayo y luego giré completamente la nuca (estilo "El Exorcista", jajajaja): al costado de la maceta que adorna la puerta había un hombre sentado de cuclicllas observándome fijamente mientras los ojos resplandecían de oscuridad y su sonrisa se estiraba (o se estiró antes de que la vea porque siempre se quedó en esa posición) de oreja a oreja. Tenía la contextura de un humano promedio, solo que algo delgado, raquítico, detalle que noté dada la desnudez de su torso.

Maquiné más allá de lo que pude y ni entendí su presencia ni sus motivos. De inmediato, él, sorprendiéndome, ya estaba frente a mí y me extendía la mano pacíficamente mientras me decía:

-Soy el demonio - fijó más su mirada-, y tú yo yo tenemos muchas cosas en común.

Sin pensarlo porque a estas alturas de la vida nada me sorprendía, correspondí al saludo. Puedo decir que la simpatía fluyó como agua en río y de súbito nos llevábamos de fábula. Él era conciente que a diferencia suya yo no tenía poderes lejanos , por eso sospecho que por delicadeza no se atrevió a jactarse de ellos, y que por consideración no me invitó a unirse a su bando y a cumplir mis más grandes sueños. Es que solo venía de vez en cuando, cuando se le antojaba y siempre lo percibí en el mismo rincón de la primera visita, entonces nos sentábamos y platicábamos jugando partidas de "Ocho Ogros" y fumando una hierba que ocasionalmente me llegaba de _____ y tanto él como yo disfrutábamos el alegre sabor y la dulce sensación. Fue lo único que desató su curiosidad, e incluso una vez me confesó que nos sentía afortunados de tener tierra fertil y no fuego para así poder sembrar tal planta, capaza de llevar a los más lejanos horizontes.

Esos fueron algunos detalles que nos marcaron e hicieron de nosotros lo que somos: paulatinos compañeros de conversación y juegos de azar (tengo que resaltar que nunca me hizo trampa).

Percepción Olfativa

Exquisito en muchas cosas (el porqué es un misterio porque nunca he llevado corona ni he reposado en un trono de oro) suelo ponerme jocoso en muchas ocasiones.
El ruido, que en lenguaje es considerado como obstructor de la comunicación pero que en el lenguaje normal es “BULLA”, es una de las circunstancias que me aturden, pero a éste lo puedo evitar fácilmente inmiscuyéndome por calles solitarias, mayormente paralelas a las avenidas centrales, por tanto no suelo abrirme mucho del camino (aunque a veces sí doy vueltotes increíbles). Sin embargo dicho hastío es chancay de a veintre frente a algo que realmente me molesta: los olores.

Yo nunca me di cuenta exactamente de la situación, pero quienes a veces caminan a mi costado se han dado cuenta -por mí- que no soporto el ambiente turbado de olores: la chica que tiene el cigarro en la mano y el humo te cae directamente a ti (lo que agrava más la situación, pues me convierte en un fumador pasivo), el smog de las combis asesinas cuando es inevitable pasar por una avenida, perfumes y colonias de precios exorbitantes y hedores fabricados artificialmente (sean fuertes o suaves igual me atosigan); y es que quizá no soporte la artificialidad con que embarran el aire puro (que ya a estas estancias, el 2007) no es tan puro.

Esos han sido algunos ejemplos, es obvio que más olores me irritan; en cambio, hay un olor que sí me agrada y el que también me hicieron dar cuenta, de este s disfruto al máximo y me deleito con el tal como las muchachas de antaño con el olor de las rosas: es el perfume natural de una de las más grandes plantas madres y más históricas y controversiales -sin duda-, cabe duda aún? Ya no: la ganjha. Delicado aroma, atrayente y encantador hasta para el que no fuma o no tiene idea de lo que está fumando (claro, cuando está rica pues no?), lo digo por experiencia porque compañero lúcidos se han visto provocados si a no fumar, a por lo menos acariciar el viento melífluamente verde. Es que el aroma de limón, y ciertamente de casi cien canabinoides (dentro de los cuales el principal psicoactivo es el THC), sí resulta bueno para las fosas nasales del planeta... y por qué no? de muchas mentes cerradas.

El columpio aespacial

Todo comenzó una madrugada en los columpios. Mi cuerpo se balanceaba y la mirada se mecía sobre la posa de arena . Absorto y distraído, los ojos recibían centelleantes y minúsculos destellos reflejados y sobresalientes a la morena arena.

-Cierto, el vidrio está hecho de arena - pensé y fulminé el pensamiento. Seguí columpiándome, entonces me di cuenta que el asunto no había culminado, ya que descubrí -feliz- mi ignorancia.

Aquellos destellos resplandecientes no eran más que los equivalentes a las estrellas del firmamento, es decir, eran sus similares, sólo que en la tierra! Dicha conclusión me hizo ir más allá …. Emocionado de la habilidad de mi mente, reí de gozo al darme cuenta que lo que estaba debajo del columpio (donde yo, solemnemente, me columpiaba) no era una posa de arena, pero sí un espejo al cielo. Atravesó por mí la tentativa de arrojarme sobre él y sentir como si estuviese flotando junto a las estrellas; de soslayo, observé a mi alrededor, luego giré completamente la cabeza y noté una oscuridad total. No dudé en pensarlo: mi astucia había sido premiada, porque yo mismo me había revelado la identidad del universo. Desde ahí ya todo fue una gran revelación: los pensamientos que me habían ayudado quedaron atrás y predominó la contundencia de la realidad: yo no estaba, pues, sobre una poza de arena o un espejo oculto al cielo, sino que estaba … estaba … frente al universo y a la eternidad misma! Sí! Yo, el hombre del columpio no me mecía sentado en una silla atada gracias a cordones a un soporte vertical que permita el peso de las personas e, imagino, la fuerza de gravedad (y si no es esta fuerza debe ser otra, jamás fui bueno para la física, peor aún: tuve que rogar en quinto para que no me mande el profe a vacacional en su curso), eso era totalmente mentira, porque lo que yo hacía era trazar mi recorrido infinito (es decir, recorrer mis galaxias) sobre lo que ahora había descubierto que me pertenecía: aquel inmenso e intrigante (ya no para mí) espacio determinado.

Mi mirada, perpleja y poderosa, nunca más se movió y la sonrisa que obtuvo mi semblante -de oreja a oreja-, tampoco: ahora era yo el Rey del Universo, y ese sitio es, y será, simplemente mío, como lo es todo lo que los rodea, o mejor dicho, de lo que yo los rodeo.

martes, 9 de octubre de 2007

Antes que todo...


Bien, bien, imagino que las cosas que han ido leyendo han sacado algo de cuadro, ya por ser harto estúpidas o por ser harto inocherentes, y es que les recomendarías que antes de entrar a mi blog se fumen su buen cañón para que ya estén sintonizados en la "onda" y comprendan como así todo lo que leyeron tomó su carácter irreal(jaja). La verdad es que yo antes de entrar a mi blog me lanzo uno, pero en verdad les miento porque lo mío va más con esa canción de Sublime, "Smoke two joints", así que ese letrero de "PARE...", parece indicarme a cada rato que detenga el camino. jaja




viernes, 5 de octubre de 2007

Nadie incomoda cuando uno se siente realmente solo


Pueden pasar mil carros cerca de ti, personas están a tu lado e incluso te hablan, los objetos cen y quieren distraerte, pero eso no es suficiente. Es que cuando uno está verdaderamente solo, y no sólo que lo está, sino que lo piensa y lo asume, equivale a formar parte de lo que es nada, la soledad. Es el gran temor de muchas personas, pero también es para algunos un estado de pasividad, al que están acostumbrados y hasta lo sienten acogible. Es fácil formar parte de ella; sin embargo, los individuos que han pasado a formar parte de este círculo ilimitadamente expandible, generalmente llegan luego de varias reflexiones o de efectos de la vida misma. Pueden estar a tu lado, puedes estar acompañado, pero eso no quita que estés en el futuro, el pasado y el presente que significa la soledad. Quizá es una enfermedad, comparada a aquel insomnio del que una vez contagiado, no había cura.


miércoles, 3 de octubre de 2007

El Imperio de los Árboles


El mundo está lleno en su tercera parte de agua; y el resto, de tierra. En aquel pedazo que queda excento de agua habitan diferentes especies de seres vivos. Entre ellos destacan los humanos, quienes rápidamente se hicieron de más terrenos y fueron así ocupando la tierra, adelantándosele a otra raza, una más sabia y sigilosa, y aprovechando que su biotipo fue evolucionando hasta adaptarse a las condiciones necesarias. Fue así como el hombre fue ganando terreno en el planeta, pensando que estaban solos y que todo lo que existía era para ellos, sin darse cuenta que paralelamente a su desarrollo la otra especie, guardando silencio, solo miraba y lamentaba la caída de sus congéneres (producida por los humanos), esperando el momento preciso para levantarse y hacerse del poder, y no de la venganza, porque quien posee sabiduría no cae en la perversión de la revancha. Entonces dejaron que los humanos se desarrollen y, es más, se hicieron los de la vista gorda cuando miles de compañeros fueron talados para que los humanos puedan -egoístamente- asentarse de lo que creían únicamente suyo. Pero ya no podían más y sabían que era la hora de la gran revolución... los árboles más grandes, los que habitaron primero el planeta, serían los próceres del "gran sueño", ya que eran los que, además de poseer más inteligencia, tenían los pies (sus raíces) más cerca de la superficie de la tierra -de donde se veían encadenados. Ocurió así que de un día para otro, sin aviso previo, los árboles mayores levantaron sus raíces y, quebrando veredas o dividiendo parques, los utilizaron como pies y comenzaron lo que ahora se denomina "El Periodo de la Invasión". No hubo un solo árbol que no se levantara de su monótona posición para realizar su sueño, y es que ver a los más vetustos desprenderse para coger lo suyo los infundió de ánimos y los hizo entrar en razón: los humanos no tendrían el planeta tierra jamás. Fue un fenómeno sorprendente, en ningun lugar de la tierra los humanos podían creer lo que veían a través del televisor que en la era de los árboles no equivaldría más que a basura: árboles sin rostro -porque no poseen rostro- caminar por todos lados y pisar lo que se les venía en paso, para luego seguir y seguir, hasta acabar con todo lo que el humano haya hecho para su bienestar, pero para el malestar de la tierra y, de sus verdaderos dueños, los árboles.